- Bonds empató con Babe Ruth
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La asfixiante espera llegó a su final para Barry Bonds, quien metió una pelota en los asientos del jardín derecho en Oakland y alcanzó a Babe Ruth, en el segundo puesto entre los máximos jonroneros de la historia.
Abucheado durante su presentación antes del juego, Bonds fue largamente ovacionado tras descargar el proyectil número 714 de su espectacular carrera, conseguido sobre lanzamiento de Brad Halsey, en cuenta de 1-1 y estimado en 400 pies.
Bonds, quien irrumpió en las Ligas Mayores como un angosto jardinero y primer bate con los Piratas de Pittsburgh en 1986, se convirtió luego en el más temido bateador de su generación o quizá de todos los tiempos.
Pero su transformación ha estado ligada supuestamente al uso de esteroides y eso ha sometido a un escrutinio constante la legitimidad de sus logros.
Aún así, los 35,077 fanáticos congregados ayer en el parque de los Atléticos y los cientos de miles que lo admiran a través de su país, han estado atentos a cada uno de sus movimientos y ahora celebran su proeza.
Bonds no jonroneaba desde el pasado 7 de mayo, cuando en Filadelfia había llegado a 713. Desde aquel momento habían pasado nueve juegos y 40 apariciones en el homeplate.
Bonds jugará de nuevo hoy en Oakland, pero los Gigantes tienen la esperanza de que llegue a 715 en San Francisco, donde le han programado una celebración. Ahí en San Francisco pegó sus jonrones 500, 600, 660 (empató con Willie Mays) y 700.
“Realmente se vive una gran atmósfera aquí (Oakland). Esto fue una sorpresa”, dijo Bonds después de terminado el juego. “Los fanáticos del Área de la Bahía son muy buenos”, agregó.
El tablazo de Bonds, conectado en el segundo episodio, empató el juego 1-1.
Al final, los Gigantes ganaron el encuentro 4-2 en 10 entradas, con éxito de Armando Benítez y revés para Kiko Calero.