- Fundador de los Legionarios de Cristo había sido acusado de abusos sexuales
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El Vaticano exigió el viernes abandonar todas sus responsabilidades al sacerdote mexicano Marcial Maciel, de 85 años y fundador de los Legionarios de Cristo, que aceptó la sanción impuesta contra él por abusos sexuales “con fe, total serenidad y tranquilidad de conciencia”.
“Con el espíritu de obediencia a la Iglesia que siempre lo caracterizó, aceptó (la decisión) con fe, total serenidad y tranquilidad de conciencia, sabiendo que se trata de una nueva cruz que Dios ha permitido que sufra y de la que obtendrá muchas gracias para la Legión de Cristo”, señaló en una nota la congregación ultraconservadora allegada al Vaticano.
La respuesta de los Legionarios llegó después de que la Santa Sede hizo público un comunicado en el que señalaba que “la Congregación para la Doctrina de la Fe (…) decidió, teniendo en cuenta su edad avanzada y su salud frágil, renunciar a todo proceso canónico e invitar al padre Maciel a una vida discreta de oración y penitencia, renunciando a todo ministerio público”.
Ante la orden vaticana, los Legionarios subrayaron su aceptación de las “directrices de la Santa Sede con fe y obediencia”.
La congregación recordó cómo el padre Maciel fue objeto de un “gran número de acusaciones de abusos sexuales” ante las cuales él “siempre clamó su inocencia y, siguiendo el ejemplo de Jesucristo, eligió no defenderse”.
La Congregación para la Doctrina de la Fe recibió desde 1998 —cuando su jefe era el entonces cardenal Joseph Ratzinger, elegido Papa en 2005— acusaciones de abusos sexuales contra el padre Maciel.
Los cargos contra Maciel fueron formulados por algunos antiguos miembros de la Legión de Cristo que ingresaron en la organización cuando eran niños.
Marcial Maciel siempre rechazó las acusaciones de hechos que remontan a los años 50.
Los denunciantes explicaron sus tardías denuncias —las primeras datan de 1997— por la dificultad para romper la regla de silencio impuesta a los legionarios.
No obstante, el Papa Juan Pablo II tenía gran estima por esta organización y en enero de 2005, poco después de que se reiniciara la investigación contra Maciel, incluso le rindió homenaje en un mensaje de felicitación a su sucesor, Álvaro Corcuera.
“Habéis tenido la dicha de caminar durante 64 años bajo la guía de vuestro Fundador. Así habéis crecido y os habéis desarrollado hasta alcanzar la madurez”, señaló Karol Wojtyla en su mensaje.
Ahora, su sucesor, Benedicto XVI, “aprobó” la decisión tomada por el actual prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal William Levada, precisó el comunicado de la Santa Sede.
“Independientemente de la personalidad del fundador”, el Vaticano “reconoce con gratitud el apostolado de los Legionarios de Cristo”, continuó la nota vaticana.