- Exhorta a Vicente Fox a contribuir a la seguridad fronteriza
El presidente estadounidense George W. Bush dijo este jueves que el Gobierno mexicano debe colaborar en el control de la frontera común, que traspasan cada año cientos de miles de emigrantes indocumentados.
“Deben hacer su parte del trabajo para asegurarse de que nuestra frontera sea segura. Deben asegurar su lado de la frontera”, dijo Bush, precisamente desde una zona fronteriza en la localidad de Yuma, en Arizona (suroeste), una de las áreas de cruce de ilegales más activas.
La declaración de Bush fue una respuesta al anuncio mexicano de que enviará una nota diplomática manifestando su preocupación sobre la decisión del Senado estadounidense de ampliar un muro en la frontera y sobre otros puntos que se discuten en el Congreso para establecer una reforma migratoria.
El mandatario apoya la construcción de unos 600 kilómetros de barreras y muros a lo largo de la frontera con su vecino del sur, como lo reclama el Congreso para frenar el flujo de inmigrantes sin papeles, dijo su portavoz Tony Snow.
Bush anunció el lunes el envío de 6,000 soldados de la guardia nacional a la frontera con México, con el mismo fin.
Bush dijo haberle manifestado al presidente mexicano Vicente Fox que su política consistía en tratar “a la gente con dignidad y respeto”, pero que también le recordó que ambos deben “asegurarse de que esa frontera sea segura y que actualmente no lo es”.
Bush agregó que tiene sentido vallar partes de la frontera para impedir el ingreso de inmigrantes ilegales, pero no amurallarla por completo.
Dijo que la Patrulla Fronteriza debería guiar las decisiones.
“Aquí estamos en un lugar donde estamos usando vallados”, manifestó Bush en una entrevista con el canal de televisión Fox, con un camión de la Patrulla Fronteriza y una cerca al fondo.
“Y tiene sentido utilizar el vallado aquí. No tiene sentido usar el vallado en otras partes de la frontera. Y la gente que mejor nos puede ayudar a diseñar el programa es la que está a cargo de vigilar la frontera”, agregó.
Avanza debate en el Senado
El Senado debatió ayer una enmienda que convertiría al inglés en lengua oficial, en el marco del debate migratorio que enfrenta a republicanos conservadores y moderados en el Congreso sobre la legalización de millones de indocumentados.
La enmienda al proyecto migratorio que el Senado votaría la semana próxima fue presentada por James Inhofe (republicano, Oklahoma).
Requiere que los nuevos ciudadanos aprueben un examen de inglés y que todos los trámites y negocios oficiales sean conducidos en inglés, con excepciones para votar, para intérpretes en juzgados y para asistencia en desastres naturales.
En el pleno del Senado, Inhofe citó varias encuestas a lo largo de los últimos 25 años, según las cuales más de 80 por ciento de los estadounidenses están de acuerdo en establecer el inglés como lengua oficial, y recordó que 27 de 50 Estados de la Unión han aceptado esa medida.