- Edmundo Jarquín ha sido diputado y embajador. Ahora es aspirante a la Vicepresidencia, por el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), haciendo fórmula con el ex alcalde de Managua, Herty Lewites. Jarquín será entrevistado hoy en el espacio Primera Plana de Primera Hora, producido por Canal 2 y LA PRENSA
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EDMUNDO JARQUÍN: candidato a la Vicepresidencia
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Léster Juárez
Edmundo Jarquín, un connotado dirigente político en los años setenta, fue presentado ayer como candidato a la Vicepresidencia por la Alianza Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
Jarquín es considerado como un hombre de confianza del presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias. Se asegura que recibía un salario mensual de 27 mil dólares como director de la Unidad de Estado, Gobernabilidad y Sociedad Civil del BID. Ahora renunció para ser la fórmula electoral de Herty Lewites.
Casado con Claudia Chamorro, hija de la ex presidenta Violeta Barrios y del Director Mártir de LA PRENSA, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, Jarquín asegura que vale la pena arriesgarlo todo por Nicaragua.
¿Vale la pena dejar un cargo tan importante como el suyo, para aventurarse en una campaña electoral que no le garantiza un triunfo?
No ganaba tanto como dice Herty (en relación a su salario), pero ganaba bien como funcionario internacional. Desde el punto de vista de la comodidad individual y familiar no vale la pena (haber renunciado), pero desde el punto de vista del compromiso con la patria, con Nicaragua, sí vale la pena.
Don Herty Lewites ha desmejorado su popularidad en los resultados de las últimas encuestas, ¿de verdad vale la pena aventurarse?
Mire, cinco, seis meses antes de las elecciones, las encuestas son muy volátiles en Nicaragua y en otros países. Imagínese usted lo que acaba de pasar en Costa Rica, cinco meses antes de las elecciones se pensaba que el presidente (Oscar) Arias iba a ser electo con el 70 por ciento, y terminó ganando por tres mil votos. O lo que pasó con Lourdes Flores, en Perú; cinco meses antes tenía el 52 por ciento de intención de votos, y ni siquiera pasó a la segunda vuelta, de tal manera que las encuestas son muy fluctuantes.
Lo cierto es que en esta elección a cuatro bandas, hoy por hoy los cuatro candidatos son muy competitivos y nadie podría apostar con probabilidades de ganar y decir quiénes van a pasar a segunda vuelta o no. Dános dos meses y verás dónde vamos a estar nosotros.
¿Qué pasará con su cargo en el BID, quedó suspendido?
Mire, yo actualmente ya no estoy en el BID.
¿Dicen los conocedores en la materia que usted era el brazo derecho de don Enrique Iglesias?
No, no, no. No era así. Yo era un funcionario de relativa importancia, pero el BID es una institución muy grande y Enrique Iglesias es el gran embajador de América Latina ante el mundo. Siempre podemos contar con su cooperación.
¿Qué tipo de campaña electoral va a desarrollar para convencer al electorado joven que tal vez muy poco lo conocen por su ausencia de Nicaragua?
Mire, vamos a hacer una campaña con Herty Lewites no en torno a los ataques a los demás, sino en torno a las propuestas de futuro que reflejen qué es lo que más les importa a los jóvenes.
La inmensa mayoría de la población de Nicaragua es joven, vamos a hacer una campaña de propuestas viables que le transmitan a los jóvenes, hombres y mujeres, que en este país el cambio es posible y que el cambio viene.
Don Herty manifestaba que no contaba con los suficientes recursos económicos para financiar una campaña de lujo. ¿Es posible que usted se encargue de conseguir esos fondos con otros organismos donde ha trabajado?
La Ley Electoral no permite financiamientos de organismos internacionales, ni de gobiernos extranjeros, entonces nosotros no vamos a hacer una campaña de dinero, nosotros vamos a hacer una campaña de la gente.
Hay experiencia reciente en América Latina que sin tener tantos recursos como el contrincante, se puede ganar, y apuesto por eso que vamos a ganar, porque Herty Lewites es la opción más fuerte entre la juventud.
Herty va a reunir una mayoría electoral que va a pasar a segunda vuelta.
¿Usted de alguna manera busca el respaldo de doña Violeta?
Yo no puedo comprometer a doña Violeta. Ella es muy respetuosa de la decisión de sus hijos y aunque tiene su corazón y yo sé dónde lo tiene, no se va a manifestar públicamente.
¿Cuál fue su vínculo con Pedro Joaquín Chamorro?
A principios de los setenta me trasladé a Chile y allá terminé mis estudios de leyes en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile y me gradué como licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales e inmediatamente comencé a hacer mi maestría en Economía, egresé en julio del 73 y estaba preparando mi tesis cuando se dio el golpe de Estado de (Augusto) Pinochet contra (Salvador) Allende. Regresé a Nicaragua y ahí me reencontré con Pedro Joaquín Chamorro, a quien había conocido en el año 65.
Él nos apoyó en la realización del primer seminario estudiantil que organizamos en el CEEUCA con las dos grandes centrales que en ese entonces existían en este país.
Pedro Joaquín me comentó su análisis de la realidad posterremoto y me dijo “Mundo (Edmundo), ahora sí, Somoza le está metiendo las manos en el bolsillo a los ricos, y los ricos por primera vez están ‘encachimbados’ (enojados) con Somoza. Ahora sí Somoza se va”.
Me impresionó esa convicción y el análisis que él hacía y decidí no continuar un posgrado de Economía en el extranjero. Me quedé con un gran número de dirigentes, siendo yo el más joven, casi todos ellos han desaparecido ya.
Pero, ¿quién lo indujo a la política?
Precisamente cuando yo regresaba de Costa Rica, venía por encargo de Pedro Joaquín, de sostener reuniones secretas con el grupo de los doce (comandantes del FSLN) que eran de la tendencia tercerista del FSLN. Estábamos buscando una coordinación en la acción y en torno a un programa mínimo y precisamente me había reunido el sábado siete de enero en San José, Costa Rica, con Sergio Ramírez (ex vicepresidente del gobierno de Daniel Ortega), con Joaquín Cuadra, con Emilio Baltodano, Carlos Tünnerman y el resto del grupo de los doce y se había acordado que dos meses después en Cancún, Pedro Joaquín se reuniría con una representación del sector tercerista del Frente Sandinista. En esa etapa estaban las conversaciones y las negociaciones cuando lo asesinaron.
¿Quiénes representaban al grupo tercerista que negociaría con PJCHC?
La facción tercerista era liderada fundamentalmente por Víctor Tirado López, Daniel y Humberto Ortega, pero Sergio Ramírez era el principal representante de los doce.
¿Así inició su vida política?
“Mi familia era liberal. Mi padre era un diputado liberal somocista, pero mi primer contacto con el movimiento antisomocista inició desde que fui enviado al Pedagógico de Diriamba.