El istmo y la Unión Europea se sentarán frente a frente para establecer un Acuerdo de Asociación. A la fecha el bloque europeo mantiene este esquema con México y Chile. (LA PRENSA/ARCHIVO)

Nuevas pláticascon el viejo continente

El fin de semana recién pasado se oficializó en Viena, Austria, el inicio de negociaciones comerciales entre Centroamérica y los 25 países que conforman la Unión Europea, aunque aún no hay fechas de inicio, es un reto enorme… ¿Está Nicaragua preparada? [doap_box title=»Sociedad civil a la espera» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Por su parte las organizaciones de […]

  • El fin de semana recién pasado se oficializó en Viena, Austria, el inicio de negociaciones comerciales entre Centroamérica y los 25 países que conforman la Unión Europea, aunque aún no hay fechas de inicio, es un reto enorme… ¿Está Nicaragua preparada?
[doap_box title=»Sociedad civil a la espera» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Por su parte las organizaciones de sociedad civil comenzaron a hacer sus previsiones con vistas a este nuevo acuerdo de la región. Sin embargo, a diferencia del tratado con Estados Unidos (DR-Cafta), estas organizaciones podrían jugar un papel de presión más importante, ya que gran parte de ellas son financiadas por organismos europeos.

Según Mauricio Gómez, viceministro secretario de Cooperación de la Cancillería, el país percibe por lo menos 70 millones de dólares en ayuda no gubernamental, proveniente principalmente de países europeos. Esto podría ser un referente a tomar en cuenta a la hora de negociar.

Alba Palacios, diputada por el Frente Sandinista y directiva de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), considera que las negociaciones podrían ir con buen pie, si la UE toma en cuenta a las organizaciones de la sociedad civil y no repetir los errores que se dieron con el DR-Cafta “si quieren evitar el rechazo que ha enfrentado este tratado deben tomar en cuenta la posición de la sociedad”.

Por su parte, Oxfam, uno de los organismos no gubernamentales (ONG) más poderoso de Europa, demanda que en eventuales negociaciones comerciales con la región, la UE debe garantizar el trato especial y diferenciado, lo mismo que el derecho de protección y promoción de la seguridad alimentaria y el desarrollo rural en los países en vías de desarrollo.

No obstante se prevén tensiones en este último aspecto, puesto que las políticas de protección de la UE son fuertes. Temas que podrían discutirse en el marco de las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC), reconoce Gómez.

Escenarios

La Unión Europea la conforman 25 países de Europa: Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos (Holanda), Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa y Suecia.

Las negociaciones podrían comenzar entre mediados y finales del próximo año, según el viceministro secretario de cooperación externa de la Cancillería, Mauricio Gómez.

La Unión Europea cubre una superficie de casi cuatro millones de kilómetros cuadrados, Centroamérica tiene un área 335.5 mil kilómetros.

La población de la Unión Europea es de 460 millones de habitantes, la de Centroamérica es de 35 millones de habitantes.

Los puntos de conflictos en estas negociaciones podrías ser el sector agrícola, ya que la UE tiene fuertes subsidios a sus productores. De entrada es posible que el banano siga enfrentando a los dos bloques comerciales.

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La UE y Centroamérica han avanzado en las negociaciones políticas y de cooperación por lo que es posible que el inicio de las negociaciones se centren en avanzar en el acuerdo de libre comercio.

Después de Estados Unidos, la Unión Europea es el socio comercial más importante para el istmo. Para la mayor parte de los países de forma individual, es el tercero después de Centroamérica y Estados Unidos.

Después de más de dos años la Unión Europea (UE) finalmente dio a conocer su disposición de iniciar negociaciones con Centroamérica para la firma de un Acuerdo de Asociación a tres bandas: diálogo político, cooperación y comercio.

Sería la primera vez, desde el siglo XVI, que Europa cree una zona de libre comercio con la región centroamericana. Durante tres siglos, el comercio del istmo estuvo orientado a la metrópoli española. Sin embargo, a lo largo del siglo XIX esta orientación cambió y se enfocó hacia Estados Unidos, el principal socio comercial de la región, pero seguido por la UE.

El acuerdo será negociado en principio por los cinco países del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), Nicaragua, Costa Rica, Honduras, El Salvador y Guatemala. En el caso de Panamá, tiene que llenar todos los requisitos para integrarse al sistema de integración y adherirse al Acuerdo de Guatemala. Si acaso lo hace, podría integrarse posteriormente al acuerdo con la UE.

Este acuerdo será solamente con los 25 países de la Unión Europea, excluyendo a los que no forman parte de ella.

Después que Centroamérica firmó, junto a República Dominicana, un tratado de libre comercio con Estados Unidos conocido por sus siglas en inglés como DR-Cafta, las acciones del istmo se elevaron abriendo nuevas oportunidades comerciales. Sin embargo, pese a la expectativa, la Unión Europea apenas la semana pasada dio a conocer su posición oficial sobre un acuerdo con la región.

Sin embargo, es posible que primero tenga que esperar todavía un año más para poder iniciar este proceso, ya que primero los países que conforman la Unión deben ponerse de acuerdo sobre el rumbo que llevarán las negociaciones.

Según Francesca Mosca, jefa para Centroamérica y Panamá, de la delegación de la Comisión Europea, instancia política administrativa de la UE, el punto de arranque de estas negociaciones es la integración regional centroamericana, el punto central y el que definirá el derrotero de las mismas.

REGIÓN CON AVANCE

Durante la reciente cumbre de presidentes de Latinoamérica, el Caribe y la Unión Europea, Centroamérica fue el bloque regional con mayores avances en este sentido, principalmente en el tema aduanero. La región podría ser el segundo bloque en lograr la Unión Aduanera, después de la UE, afirmó el viceministro secretario de Cooperación de la Cancillería, Mauricio Gómez, quien prevé que uno de los temas en estas negociaciones será el de la inversión.

Según acuerdo comunitario, para los países fundadores de la UE se prevé que para el 2015 el total de la cooperación para inversiones alcance el 0.7 por ciento del PIB, mientras que para los nuevos miembros esta cifra sea de 0.33 por ciento.

En este sentido la región apunta a profundizar la inversión en infraestructura de carreteras, servicios, puertos y aeropuertos con vistas a crear mejores condiciones para las empresas extranjeras.

Cooperación

Previo a la cumbre de Viena se realizó el foro de cooperación entre la UE y Centroamérica, donde los países decidieron dar un rumbo diferente a la cooperación internacional y reorientarla a fortalecer el sistema de integración.

Hay que señalar que las negociaciones, en esta ocasión, se realizarán entre bloques regionales y no por países como sucedió con el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos (DR-Cafta) “en esta ocasión se tiene que buscar un interlocutor único, ya que las negociaciones serán entre la Comisión Europea y el Sistema de Integración Centroamericana”.

Una diferencia que tiene sus tropiezos, ya que el proceso de Unión Aduanera se mueve con pasos lentos “esperamos que esté concluida en diciembre para iniciar las negociaciones”, indicó la jefa de la misión CE en Nicaragua. Una meta optimista pero de muy difícil cumplimiento, pues la región todavía está empantanada con el tema de la distribución de las recaudaciones.

Una alternativa sobre el tapete es recaudar a través de aduanas yuxtapuestas y reintegrar el dinero al país de destino de las mercancías.

Otra es la de crear un Fondo Social, a imagen y semejanza de la Unión Europea. Sin embargo, este esquema enfrenta serias oposiciones entre los países de istmo, ya que éstos son recursos con los que cuentan para integrarlos a sus presupuestos, aseguran fuentes del sector aduanero nicaragüense.

Gómez reconoce que otra limitante en esta última propuesta es la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI) de mejorar sus mecanismos de recaudación.

Pero otro obstáculo en el avance de la UA Centroamericana es la circulación de mercancías. Se ha avanzado en más del 90 por ciento en este sentido, pero el grueso de los problemas está en un cinco por ciento, que constituye una lista de más de 200 productos en los que los países no se ponen de acuerdo para que circulen libremente. Carne, café, azúcar, bebidas alcohólicas, derivados del petróleo entre otros.

Además hace falta definir los mecanismos de armonización arancelaria, la administración aduanera común, que son temas que están todavía en discusión.

En este sentido el viceministro Gómez informó que el foro de cooperación con la UE insistió precisamente en este tema, de forma que se discutió que un componente importante podría estar dirigido a fortalecer los mecanismos de integración regional. Más del 50 por ciento de la cooperación regional está destinada principalmente a la protección del medio ambiente y a fortalecer los sistemas de atención, prevención y mitigación de desastres. Cooperación que no ha permitido lograr los objetivos de dar soluciones integrales a los problemas de pobreza de la región.

Economía

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