El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró el lunes ante el Parlamento Europeo que con la nacionalización de los hidrocarburos en su país no “se expulsa a nadie, ni se expropia a nadie”.
“Cualquier empresa que invirtió en mi país tiene todo el derecho a recuperar su inversión y las utilidades, pero no al control. Serán socios, no dueños de nuestros recursos naturales”, dijo Morales, en sesión solemne en el pleno de la Eurocámara.
En su intervención, el líder boliviano explicó la nacionalización como una forma de prevenir la inmigración económica de latinoamericanos a la UE.
“Para que haya seguridad jurídica es necesario que haya seguridad social”, señaló asimismo.
Además, arremetió “contra algunos medios de comunicación” que, a su juicio, quieren enfrentar a su gobierno con el de otros países, entre ellos, el brasileño, a cuenta de la decisión de nacionalizar el petróleo y el gas.
Pidió el apoyo de la UE para que el ex presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada y el ex ministro de Defensa Carlos Sánchez Berzaín, acusados de genocidio en el país andino y residentes en EE.UU., “sean juzgados en Bolivia”.
Expresó su “admiración” por la Unión Europea y mostró su compromiso con la “integración en Latinoamérica” .
Brasil seguirá comprando el gas boliviano
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó ayer que Brasil seguirá importando gas desde Bolivia en la medida que el precio de venta sea conveniente para la población.
“Vamos a trabajar para que Brasil sea autosuficiente (en gas). Eso no implica que no continuemos importando gas de Bolivia, siempre que el gas de Bolivia sea conveniente desde el punto de vista del precio para el pueblo brasileño”, dijo Lula.