- Fue entregada a beneficiarios de Las Tunas, pero ahora 24 ex contras también aspiran a ser favorecidos
CORRESPONSAL /MATAGALPA
La llegada de unas 24 personas que aspiran a ser favorecidas con parcelas de tierra en la finca El Hular, en el municipio El Tuma- La Dalia, mantiene inconforme a un grupo de beneficiarios de los llamados Acuerdos de Las Tunas que están en posesión de las casi 750 manzanas de extensión que tiene esa propiedad.
Desmovilizados del Ejército, colonos y ex trabajadores de la finca, además de miembros de la ex Resistencia Nicaragüense, permanecen con machetes alzados en la entrada de la propiedad, situada en el límite entre los municipios de Matagalpa y El Tuma-La Dalia, exigiendo la salida del grupo que consideran “intruso”.
La mayoría de los inconformes participó en los plantones campesinos en virtud de que el Gobierno suscribiera los llamados Acuerdos de Las Tunas y después de cuatro años sigue sin cumplir totalmente.
Como parte de los Acuerdos de Las Tunas, el Gobierno se comprometió a entregar, lotificar y legalizar varias propiedades, entre ellas El Hular. Sin embargo, los campesinos que están en posesión de la finca aseguraron que desmovilizados de la Resistencia Nicaragüense pretenden apoderarse de varias parcelas, con la presunta venia de la Intendencia de la Propiedad.
Para conocer su versión sobre el tema, este viernes LA PRENSA buscó al delegado de la Intendencia de la Propiedad en Matagalpa, José Vega, pero su secretaria dijo que andaba en una finca denominada La Isla “realizando trabajos de campo”.
YA ESTÁ LOTIFICADA
José Esteban Montoya, líder del grupo de ex contras; Francisco Lemus Méndez, de los colonos de El Hular; Domingo Altamirano Sánchez, por los retirados del Ejército y Antonio Luna Guzmán, en representación de los ex trabajadores de esa propiedad, coincidieron al señalar que el Gobierno ya lotificó y asignó la propiedad a las familias que estaban en posesión de la misma y que únicamente esperan por los títulos definitivos.
“El Gobierno quiere meter más gente aquí, pero nosotros en ningún momento vamos a dejar que vengan a molestarnos, aquí tenemos siete años de estar trabajando, tenemos todo ya sembrado y no es posible que venga a molestar otro grupo aquí”, dijo airado Montoya.
Por su parte, Altamirano Sánchez señaló que el grupo de desmovilizados del Ejército espera la titulación de la propiedad a favor de los cuatro grupos que la mantienen en posesión. Los ex militares y sus familias ocupan cerca de cien manzanas de la finca y “el Gobierno tiene el compromiso de titularnos esa área que tenemos”.
“Pero si el Gobierno no quiere nada con nosotros como retirados del Ejército, entonces, por el área que tenemos (100 manzanas), más las viviendas que tenemos allí, le pedimos 30 millones de dólares. Con eso, nosotros compramos una finca libre, sin compromiso ni clavos con nadie, porque si aquí llega a haber un muerto, eso no es culpa de nosotros”, añadió Altamirano Sánchez.