- Gobierno compiló gigantesca base de datos de llamadas privadas gracias a las telefónicas
La Agencia para la Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) compiló la mayor base de datos de registros telefónicos del mundo, a partir de datos aportados por las principales compañías telefónicas estadounidenses, informó este jueves el diario USA Today.
Poco después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, la NSA, una de las agencias más secretas del país, “empezó a recolectar en secreto los patrones de llamadas telefónicas de decenas de millones de estadounidenses, utilizando la información entregada por ATT, Verizon y BellSouth”, precisó el diario, que citó fuentes anónimas directas.
La tarea estaba destinada a identificar y buscar posibles terroristas, según el diario, que aclaró que el programa no incluyó escuchas a las llamadas telefónicas, sino los registros de las comunicaciones realizadas dentro del país.
La NSA penetró así en la “vida privada y profesional de todo el país, al recoger informaciones sobre llamadas de estadounidenses que, en su gran mayoría, no eran sospechosos de ningún delito”, agregó el USA Today.
“Es la mayor base de datos jamás compilada en el mundo”, afirmó uno de los informantes, que aclaró que la meta de la agencia de inteligencia es “crear una base de datos de toda llamada realizada” dentro del país.
El diario aclaró que en la base de datos no aparecen los nombres, direcciones o identificación personal de las personas que realizaron las comunicaciones, pero destacó que esos datos pueden ser obtenidos fácilmente al cruzar los registros con otras bases de datos.
El presidente George W. Bush negó que su gobierno haya cometido alguna ilegalidad.
“El gobierno no escucha llamadas telefónicas domésticas sin una aprobación judicial. Las actividades de inteligencia que yo autoricé fueron legales e informadas a los miembros del Congreso pertinentes”, dijo Bush.
Reconoció sin embargo, que tras los atentados, autorizó a la NSA a “interceptar las comunicaciones de personas con vínculos conocidos con la red Al Qaeda y organizaciones terroristas similares”.
Las compañías telefónicas se negaron a hacer comentarios, pero dijeron que actuaron en total cumplimiento de la ley.