Abrimos un nuevo capítulo con Costa Rica

Como es normal cuando se da un cambio político de gran magnitud, debemos ser positivos y desear un avance en las relaciones con nuestro vecino más importante, Costa Rica, donde acaba de tomar posesión Oscar Arias. Es un viejo conocido. El ex presidente fue el autor de un plan de pacificación de Centroamérica que sirvió […]

Como es normal cuando se da un cambio político de gran magnitud, debemos ser positivos y desear un avance en las relaciones con nuestro vecino más importante, Costa Rica, donde acaba de tomar posesión Oscar Arias.

Es un viejo conocido. El ex presidente fue el autor de un plan de pacificación de Centroamérica que sirvió de guía al final de las guerras y al comienzo de su democratización, un esfuerzo que le valió el Premio Nobel de la Paz en 1987.

En lo que respecta a Nicaragua, podrían definirse tres aspectos muy importantes que dominarán las relaciones bilaterales con el nuevo gobierno en Managua desde enero de 2007.

Uno es el tema migratorio, absolutamente prioritario. Hay alrededor de medio millón de nicaragüenses en Costa Rica. Ese hecho en sí, el peso económico de esa mano de obra en la economía tica y el de las remesas en la economía nica, lo hacen el asunto más importante.

Arias ya emitió una buena señal, al reafirmar antes de su juramentación, que buscará reformar una draconiana nueva ley de migración, a la cual él mismo llamó “digna de la Gestapo”, la antigua policía política nazi.

La ley, que debe entrar en vigor en unos meses, permitiría a las autoridades , tal como fue aprobada, la deportación inmediata y sin procedimientos judiciales, de indocumentados.

Es imperativo que ambos gobiernos —y el de Nicaragua debería ser el más interesado— elaboren serios planes de desarrollo que incluyan políticas sociales y económicas hacia esta masa humana. Es un asunto muy complejo y no hay fáciles soluciones. Pero hay que enfrentarlo y esa fue una tarea dejada de lado por Abel Pacheco y Enrique Bolaños.

Eso sí, las autoridades nicaragüenses deben siempre velar por el respeto a los derechos humanos y defender del maltrato a los connacionales.

Particularmente, la resolución de los casos pendientes de Natividad Canda, despedazado por dos perros, y de José Ariel Silva Urbina, apuñalado por una turba, tendrá un efecto psicológico y político considerable en el clima de las relaciones. Recordemos que Nicaragua introdujo una queja ante la CIDH.

Un segundo tema será el asunto de la disputa jurídica en torno a la navegación en el río San Juan.

El asunto está en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Costa Rica ha adelantado la presentación de su memoria, y la nuestra deberá ser remitida en agosto del próximo año.

Es probable que la Corte emita su sentencia en el período de la Presidencia de Arias (2006-2010). Sin embargo, algunas fuentes diplomáticas creen que también es posible que se tome más tiempo.

El fallo de la CIJ dará una solución definitiva a la disputa. Afortunadamente, no se avizora el peligro de que las relaciones bilaterales se “ sanjuanicen”, como ocurrió en el período de Miguel Ángel Rodríguez.

Será encomiable si los proyectos de desarrollo conjuntos en las zonas fronterizas se multiplican y si se consolida esta forma de cooperación.

Un tercer aspecto importante es económico y de integración regional.

Costa Rica muestra un crecimiento dinámico de sus exportaciones y del turismo. “¿Cuánto de ese movimiento puede beneficiarnos?”, debemos preguntarnos aquí.

Pese a la oposición de amplios sectores, Arias impulsará la ratificación del DR-Cafta; pretende aumentar la inversión extranjera y modernizar a su país.

Queda por verse si Arias cambiará la tradicional reticencia tica hacia la integración con Centroamérica, manifestada en el rechazo a la pertenencia al Parlacen, a la Corte Centroamericana de Justicia y a otras partes del sistema. Hasta hoy es el país menos entusiasta. ¿Tomará aquí un liderazgo regional Arias, ya que promete devolver protagonismo internacional a su nación?

Como señala el académico español-estadounidense Joaquín Roy, especialista en la integración europea, la fuerza de la globalización debe imponer sobre nuestros países la anhelada integración, pues no hay otra salida.

En Viena, los mandatarios europeos y centroamericanos anunciarán hoy oficialmente el lanzamiento de negociaciones para un acuerdo de asociación comercial. La negociación será en bloque, no individual, como con el DR-Cafta. Hay, eso sí, una condición indispensable que pone la Unión Europea: hacer efectiva una unión aduanera. Sin excepciones para nadie. Y eso lo sabe Arias.

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