- “Contrabandistas”, dice de la petrolera brasileña Petrobras
[/doap_box]
El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo ayer en Viena que la petrolera estatal brasileña Petrobras “trabajó ilegalmente” en su país y que no habrá indemnización para las empresas afectadas por su nacionalización de los hidrocarburos.
Morales agregó en una rueda de prensa que “son las empresas las primeras que no respetan las normas bolivianas”, ya que no pagan impuestos, “son contrabandistas” y hay 70 contratos de empresas que operan en la nación andina que son “inconstitucionales”.
El gobernante respondía así a preguntas sobre qué garantías jurídicas ofrece su país a las compañías allí instaladas después de anunciar el 1 de mayo pasado la nacionalización de los hidrocarburos, que afecta también a la hispano argentina Repsol YPF.
Petrobras, la mayor empresa en Bolivia, con inversiones por 1,500 millones de dólares en ese país, aceptó renegociar su contrato con La Paz tras la nacionalización, cuyo decreto dio a las petroleras un plazo de 180 días para revisar los acuerdos y su presencia futura en el país.
Morales, que asiste en Viena a la IV Cumbre de la Unión Europea, Latinoamérica y el Caribe, precisó que los contratos son ilegales e inconstitucionales porque eran “desconocidos” por el pueblo boliviano y no fueron ratificados por el Parlamento.
Subrayó que no se puede considerar una posible indemnización para las petroleras.
“Las empresas tienen todo el derecho de recuperar su inversión y tener derecho a utilidades, pero no pueden ejercer el derecho de propiedad”, sostuvo Morales en una multitudinaria y extensa conferencia de prensa, poco antes del inicio de la cumbre de Viena.
Por lo tanto, “no hay por qué pensar en una indemnización”, sentenció Morales.
“Necesitamos socios y no patronos para explotar nuestros recursos”, dijo al destacar que “no expulsamos a nadie. Sólo exigimos el derecho a explotar nuestros recursos”.
trató de hablar con Lula
El presidente justificó que no hubiese negociado o conversado con su colega brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, la nacionalización de los hidrocarburos con el argumento de que “no tengo por qué informar o consultar, o negociar cuando se trata de una decisión soberana”.
Posteriormente, cayó en una aparente contradicción cuando dijo que antes de anunciar su decisión trató de hablar con Lula, pero los colaboradores del presidente brasileño se lo impidieron. “Cuando nacionalicé, (los brasileños) me llamaron enseguida”.