- Marena solicitará a Procuraduría Ambiental anular títulos emitidos después del noventa en humedales Los Guatusos
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CORRESPONSAL/RíO SAN JUAN
Tras producirse el carrileo en unas dos mil manzanas en los humedales del refugio de vida silvestre Los Guatusos, de Río San Juan, con pretensiones de vender, la delegación del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) solicitará a la Procuraduría Ambiental la nulidad de los títulos supletorios emitidos después de 1990, año en que se promulgó el decreto de áreas protegidas.
José Luis Galeano, delegado del Marena en Río San Juan, dijo que después de constatar el carrileo en los humedales y la motivación de vender por parte de algunos comerciantes de tierra, aplicarán las medidas que permitan proteger los humedales Los Guatusos, también declarado sitio Ramsar, por ser un centro de anidamiento de aves y reproducción de peces.
Galeano explicó que después de una reciente inspección en el área que intentan vender, han procedido a investigar cuál es la situación legal de los supuestos propietarios, con el fin de utilizar los procedimientos necesarios y evitar la depredación de los recursos naturales.
El refugio de vida silvestre contempla 43 mil 700 hectáreas. Galeano aseguró que han evitado las titulación de unas siete mil manzanas en las áreas protegidas, “el procedimiento utilizado por los tomatierras o comerciantes es que tramitan títulos supletorios y si ante el juez nadie se opone, después proceden a vender, pero ahora a través de la coordinación con la judicial y el registrador de la propiedad, hemos frenado esa pretensión”.
HARáN CUMPLIR LEYES
La doctora Selvin Calero, asesora legal del Marena, afirmó que actuarán con beligerancia para hacer cumplir las leyes, entre las que señaló la emisión de la ley creadora de las áreas protegidas y el artículo 59 del reglamento que “prohíbe la titulación de tierras dentro del área protegida, ya sea por causa de Reforma Agraria, título supletorio o cualquier otra forma de adquisición”.
Las pretensiones de comerciar con el área de los humedales se avivaron después de Semana Santa, al carrilear los cenagales a partir del río Bocancha. En esa área son evidentes las señalizaciones que distan a unos 200 metros. Después del río, un sendero abierto sobre la maleza abraza el contorno delimitado en unas dos mil manzanas, según cálculos del ingeniero Rolando Espinoza, funcionario del Marena.
José Martínez Silva es un pescador que habita en una enramada bajo el agua del Bocancha y asegura que el carrileo fue realizado por los señores Cristóbal Salas y Alex Polanco, quienes según él, trabajan para el abogado Ricardo Gutiérrez, “me dijeron que tenía que irme de aquí porque todo esto va a ser vendido, pero yo no me retiro si el Marena no me lo ordena”.
La amenaza que cierne sobre el área protegida desde años atrás ha despertado actualmente el rechazo de los pescadores que consideran una expropiación de los recursos del Estado para introducir la ganadería y depredar la flora y la fauna, según Javier Arana, quien en representación de los pescadores entregó al Presidente de la República, Enrique Bolaños, en su reciente visita una carta denunciando las pretensiones de los comerciantes de tierra.