- Cae tras 6 innings de claro dominio
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Después de sostener laboriosamente un empate 1-1 durante seis entradas, dio la impresión que alguien le cambió de lugar la zona de strikes a Vicente Padilla, y descontrolado, el nica tropezó 4-3 ante Minnesota ayer en el Ameriquest Field en Arlington.
Padilla desmejoró su récord a 3-3 y 4.57. En 6 entradas, cedió 3 hits, 3 carreras limpias, con 3 bases y 5 ponches, en una labor que merecía un mejor final.
El pinolero lanzó de forma perfecta los primeros tres episodios, mientras los Rangers se iban adelante 1-0 en el cierre del tercer inning precisamente, cuando Mark Teixeira envió al home a Mark DeRosa.
Pero en el cuarto, Padilla fue atacado con hits corridos de Lew Ford y Nick Punto, los que unidos a boleto para Jon Mauer, significaron bases llenas sin outs para los Mellizos.
Mediante rola para doble play de Torii Hunter, Minnesota empató las acciones 1-1 y el score no tuvo ningún otro movimiento hasta el séptimo, cuando el pinolero se descontroló.
Texas desperdició varias posibilidades para anotar, pero no pudo romper el empate y se desembocó en el séptimo, con Padilla en busca de otro scone, en una jornada dominante.
Pero Padilla dio base a Hunter y luego otra a Michael Cuddyer. Entró el coach Mark Connor’s y cuando se pensó que el nica ripostaría, golpeó a Justin Morneau, para llenar las bases.
Aún así, la dirigencia confió en él y propinó otro golpe, ahora a Mike Redmond, para romper empate 2-1 y ahí quedó definida su explosión, víctima de un inesperado ataque de descontrol.
Joaquín Benoit lo relevó y en jugada de doble play, permitió que la pizarra se moviera a 3-1, y a 4-1 con Francisco Cordero en la colina, de tal manera que cuando Texas reacciona con dos anotaciones en el octavo, se quedó corto 4-3 en el marcador.
Minnesota, que contó con un buen trabajo de Kyle Lohse (2-3) el ganador, recurrió después a sus relevistas Jesse Crain, Juan Rincón y Joe Nathan para preservar la victoria.
De esta manera, Padilla cae por tercera vez en la temporada, víctima de su descontrol, pero realizando una apertura de calidad, que pasó inadvertida por falta de respaldo ofensivo.