Alrededor de 200 mil productores están listos para el inicio del ciclo agrícola 2006-2007. (LA PRENSA/O. NAVARRETE)

SIEMBRA CON BUENA PINTA

Nicaragua se prepara para cultivar 1.4 millones de manzanas de tierra en el ciclo agrícola 2006-2007, cuyas perspectivas parecen ser mayormente favorables. Los esfuerzos estarán concentrados en aumentar los rendimientos, pero habrá que despejar algunos nublados y no, precisamente, de los que traen lluvias [doap_box title=»Lluvias a la vista» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El Viceministro Agropecuario y […]

  • Nicaragua se prepara para cultivar 1.4 millones de manzanas de tierra en el ciclo agrícola 2006-2007, cuyas perspectivas parecen ser mayormente favorables. Los esfuerzos estarán concentrados en aumentar los rendimientos, pero habrá que despejar algunos nublados y no, precisamente, de los que traen lluvias
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El Viceministro Agropecuario y Forestal (Magfor), José Antonio Rivera, y la directora de Meteorología, Sinóptica y Aeronáutica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Milagro Castro, coinciden en afirmar que para el primer subperíodo lluvioso que va de mayo a julio, las perspectivas climáticas son favorables para la siembra y la cosecha.

Se espera que, entre mayo y junio, se registren acumulados de lluvias entre lo normal y ligeramente por encima de lo normal, en las distintas regiones del país.

Los pronósticos apuntan a que el período lluvioso se establezca en la tercera decena de mayo en todo el país, es decir del 21 al 31 de mayo.

Sin embargo, Castro detalló que ya se han presentado las primeras lluvias moderadas de hasta 35 mm en el Centro, Norte y el Caribe. “El Pacífico se caracteriza por registrar lluvias más tardíamente, pero hay estimados que de aquí al 20 de mayo tengamos las condiciones para que ocurran las primeras precipitaciones”, explica.

Para el mes de mayo en la región del Pacífico se podrían registrar acumulados de precipitaciones entre 135 y 294 milímetros (mm), en contraste con los históricos 254 milímetros. En el Norte los acumulados fluctuarán entre 110 mm y 250 mm, en comparación con la norma histórica de 128 milímetros.

Entre tanto en la región Central los acumulados podrían ser de entre 100 y 250 mm; mientras que en las regiones del Caribe podrían ascender a entre 250 y 380 mm, estimados superiores a las normas históricas registradas equivalentes a 254 mm.

El período canicular, que normalmente se presenta entre el 15 de julio y el 15 de agosto, en las regiones del Pacífico, Norte y Central, podría presentar un comportamiento benigno, es decir con acumulados de lluvias “ligeramente arriba de lo normal con respecto a su comportamiento histórico”.

Sin embargo, Rivera advirtió que tales pronósticos están sujetos a variaciones si se registrara en las cercanías del territorio nacional algún ciclón tropical, cuya temporada inicia oficialmente el 1 de junio y finaliza el 30 de noviembre.

Para toda la temporada ciclónica los científicos Philip Klotzbach y William Gray, de la Universidad de Colorado, Estados Unidos, estiman que se presentarán 17 tormentas nombradas, de un promedio de 9.6. Del gran total, nueve serían huracanes, cinco de los cuales serán intensos.

El Ineter recordó que en el pasado se han presentado ciclones durante el primer subperíodo lluvioso que afectaron el territorio nacional, como los casos de la tormenta tropical Alleta, de mayo de 1982, y el huracán César, de julio de 1996.

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    Más de 200 mil productores, desde aquellos que son dueños de una manzana de tierra hasta los propietarios de más de 50, se preparan para sembrar 1.4 millones de manzanas, el área proyectada por las autoridades agropecuarias del país para el ciclo agrícola 2006-2007.

    Para este nuevo año cosechero, en el que se deberá asegurar la producción de granos básicos para el consumo interno como el maíz y también la producción de los exportables como el maní y el ajonjolí, los esfuerzos estarán dirigidos a aumentar los rendimientos agrícolas, usando para ellos buenas prácticas agronómicas y semillas mejoradas, destaca el Viceministro Agropecuario y Forestal (Magfor), José Antonio Rivera.

    A ello habrá que agregarle las perspectivas, por ahora favorables, de un buen invierno que para el subperíodo lluvioso, que va de mayo a julio, augura precipitaciones normales o ligeramente por encima de las normas históricas.

    La creciente recuperación de los precios internacionales de rubros exportables como el café, el ajonjolí y el azúcar, como destaca el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana, también “alimentan” las perspectivas favorables para el ciclo agrícola venidero.

    Los productores y exportadores también añaden que, para aprovechar la producción y los buenos precios, se deberán mejorar los canales de comercialización, el acceso al crédito y, por supuesto, la infraestructura vial.

    A SEMBRAR

    Desde Nueva Guinea en el Caribe sur a Matiguás en el centro-norte, y desde Chinandega en el Occidente hasta Waspam en el Caribe norte, la tierra está empezando a ser preparada para recibir, según sea el caso, semillas de maíz, arroz, frijol, maní, soya, sorgo; y por supuesto cepas de banano y pedazos de caña de azúcar.

    Todos estos rubros, junto a otros más como las frutas y hortalizas, aseguran el 21 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua, el cual alcanzó los 5,000 millones de dólares el año pasado, según estimaciones preliminares del BCN.

    También asegura el empleo del 38 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), que equivale a dos millones de personas, según el más reciente censo del Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (INEC); y más del 40 por ciento de las exportaciones nacionales.

    Rivera explica que para el ciclo 2006-2007 se estima la siembra de 1.4 millones de manzanas de tierra, similar al período 2005-2006.

    De ese gran total, se proyectan poco más de 314 mil manzanas para los productos de exportación y casi 1.1 millones de manzanas para los rubros de consumo interno como los granos básicos.

    La meta es, añade Rivera, sembrar a nivel nacional 550 mil manzanas de maíz, 340 mil de frijol, 83 mil de arroz, 32 mil de sorgo y 17 mil de ajonjolí.

    Rivera insiste en que el Programa Nacional Libra por Libra será “vital” para lograr estas metas, al referir que ese año se atenderán a 40 mil productores más con este sistema que otorga semilla certificada a los pequeños productores, quienes este año deberán asumir el 50 por ciento del valor de la semilla, mientras que el otro 50 por ciento deberá ser cubierto por el Magfor.

    En ese sentido, indica que el Programa atenderá a 150 mil productores, quienes sembrarán poco más de 220 mil manzanas con un total de 108,72 quintales de semillas certificadas de arroz, maíz híbrido y variedad, frijol rojo y negro, ajonjolí y sorgo blanco.

    “Lo importante no es tanto aumentar las áreas de siembra, sino mejorar nuestra productividad, con lo cual estamos haciendo mejor uso de los recursos naturales y evitando la expansión de la frontera agrícola”, dice el vicetitular del Magfor.

    Insiste en que las buenas prácticas agrícolas, sumadas al uso de semillas certificadas, permiten cosechar 45 quintales por manzana de maíz híbrido frente a los 24 que se obtienen con una semilla convencional; 16 quintales de frijol en lugar de los 13 quintales que se tienen si se usa semilla convencional; y pasar de 25 a 30 quintales de arroz o sorgo.

    FINANCIAMIENTO Y COMERCIALIZACIÓN

    El financiamiento es un tema que, como admite el vicepresidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), Ariel Bucardo, “siempre es un problema al inicio de cada ciclo agrícola”.

    “La principal incertidumbre siempre es la falta de recursos financieros, porque hay una demanda muy fuerte. La demanda para cada ciclo anda arriba de los cien millones de dólares”, estima Bucardo.

    Rivera, Viceministro del Magfor, adelanta que el Gobierno pondrá a disposición poco más de 60 millones de dólares a través de diversas instituciones para financiar la producción, cuyos detalles se darán a conocer en los próximos días.

    Entre tanto, fuentes extraoficiales del sector bancario indican que el Sistema Financiero Nacional (SFN) dispone de más de 80 millones de dólares para financiar la producción agrícola. No se logró confirmar tales cifras con las autoridades de la Asociación de Banco Privados (Asobanp).

    Un informe del BCN refiere que, a febrero pasado, el SFN tenía una cartera de 24,000 millones de córdobas (cerca de 1,380 millones de dólares), de los cuales un 10 por ciento correspondía a créditos agrícolas.

    El porcentaje es menor a crédito comercial, equivalente al 28.8 por ciento, al de tarjetas de crédito, que sumaba 14.6 por ciento; y también al crédito personal e hipotecario, con el 13.7 y 13.1 por ciento, respectivamente.

    “La mayoría de las instituciones financieras comerciales no destinan grandes recursos para la producción agrícola, siempre hay incertidumbre, aunque siempre hay una gran voluntad de la gente para entrarle a la reactivación y la producción con la esperanza de abrir buenos mercados, ahora que se habla de tratados de libre comercio”, añade Bucardo.

    A ello le agrega “la duda que si vamos a tener un buen invierno, que es fundamental para una buena producción”.

    “Para nosotros es bueno que llueva suficiente o que no llueva demasiado. La gente está con bastante optimismo y esperamos que haya un buen invierno y que la banca se anime a apoyar al sector”, indica.

    Entre tanto Jorge Brenes, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (Apen), considera que “el Gobierno no solamente debe darle al productor cómo sembrar, sino que también facilitar la comercialización tanto a lo interno como a lo externo”.

    “Y cuando hablo de eso —sostiene— hablo de mejores caminos, de servicios básicos apropiados, y de medidas de largo plazo como la educación y la energía eléctrica”.

    Brenes apoya los esfuerzos para aumentar el número de productores beneficiados con los programas de siembra, tanto en cultivos tradicionales y de consumo interno, como los no tradicionales y de exportación.

    “La idea es hacer un mejor uso de la tierra y conseguir mejores ganancias para el productor”, sostiene.

    Uno de los rubros que Brenes augura tendrá un buen año son los tubérculos, en especial la yuca y la malanga, cuyas áreas sembradas alcanzan las cinco mil manzanas, pero que podrían incrementarse en 20 por ciento, para aprovechar las oportunidades en mercado como Estados Unidos.

    El vicepresidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Juan Álvaro Munguía, declinó comentar; mientras que el presidente del gremio, Manuel Álvarez, se encuentra fuera del país, informó su despacho.

    CIERRE 2005-2006

    Los más recientes datos del cierre del ciclo agrícola 2005-2006, que oficialmente concluyó en abril pasado, indican que se registró un crecimiento del 11.4 por ciento de la producción total, al haberse sembrado 1.4 millones de manzanas.

    Los granos básicos, principales rubros de consumo interno, en su mayor parte muestran un incremento en sus volúmenes de producción.

    Entre tanto los exportables como el café y el maní se ubicaron a la cabeza del sector, aunque otros como el ajonjolí lograron resultados mixtos: mejores precios pero menos rendimientos, al pasar en este último caso de 8 a 8.5 quintales por manzana, debido al exceso de lluvias en Occidente.

    Para el Magfor, el pasado ciclo agrícola logró resultados, en general positivos, debido a “las buenas precipitaciones, significativa mejoría en la productividad por manzana de maíz, frijol y arroz secano”. Espera que la historia se repita o que sea mejor.

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