Oscar Arias, una vez investido, se da un abrazo con el presidente de la Asamblea Legislativa, Francisco Pacheco. (la prensa/afp/orlando sierra)

Arias asume la Presidencia

Nuevo mandatario defiende la aprobación del DR-Cafta y porque su país no puede “seguir vagando sin rumbo” [doap_box title=»Breve perfil» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Oscar Arias Sánchez es un experimentado político de 65 años que ostenta un Premio Nobel de la Paz y asumió por segunda vez la Presidencia de Costa Rica. Arias fue elegido el pasado […]

  • Nuevo mandatario defiende la aprobación del DR-Cafta y porque su país no puede “seguir vagando sin rumbo”
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Oscar Arias Sánchez es un experimentado político de 65 años que ostenta un Premio Nobel de la Paz y asumió por segunda vez la Presidencia de Costa Rica.

Arias fue elegido el pasado 5 de febrero por un estrecho margen de un 1 por ciento (unos 18 mil votos) sobre su más cercano seguidor, el candidato del Partido Acción Ciudadana (PAC), Ottón Solís, en unas elecciones marcadas por la disputa en torno al tratado de libre comercio con Estados Unidos (DR-Cafta).

Tras los comicios, Arias ha prometido llevar a cabo un diálogo con todos los sectores para sacar adelante a esta nación de 4.2 millones de habitantes, que critican a sus políticos por falta de transparencia, hechos de corrupción e ineficacia para emprender una lucha contra la pobreza que abate al 20 por ciento de los costarricenses.

Pese a su éxitos en la pacificación de Centroamérica hace 20 años, Arias hoy no cuenta con igual apoyo y admiración de sus compatriotas y llega al poder con sólo el apoyo de la cuarta parte del electorado.

Muchos identifican a Arias como un político “neoliberal” y lo acusan de estar al servicio de los grandes capitales del país y de las transnacionales. Arias intenta desprenderse de los señalamientos en su contra indicando que él no es neoliberal, sino “un socialdemócrata moderno”, que pretende “poner a caminar de nuevo a Costa Rica y sentar las bases para convertirla en un plazo de 20 años en el primer país desarrollado de América Latina”.

A sus 65 años, el político no luce con los bríos de su primera gestión y hay quienes afirman que se encuentra enfermo, pero los miembros de su entorno aseguran que está “en perfecto estado de salud”.

Arias sufre de un mal crónico de asma, así como de hipertensión arterial, pero ambos problemas están totalmente bajo control, aseguran sus médicos de cabecera.

Sus detractores lo acusan de prepotente, soberbio y autosuficiente, acostumbrado a mirar por encima del hombro a los demás. Pero sus seguidores destacan su sólida formación de abogado y doctor en ciencias políticas, graduado en Gran Bretaña.

Sus adversarios también le reprochan sus posiciones cambiantes. Hace seis años hablaba de que había que vender los activos del Estado, privatizar las telecomunicaciones y los seguros, pero ese discurso lo cambió luego de las masivas manifestaciones del año 2000 que obligaron al entonces presidente Miguel Ángel Rodríguez a dar marcha atrás en un proyecto de privatización.

Arias es un defensor a ultranza del TLC con Estados Unidos. Sin embargo, evitó la discusión del tema durante la campaña, y tras ganar las elecciones lo ha retomado insistiendo en que su aprobación es un asunto “vital” para la economía del país.

El nuevo mandatario se ha propuesto como objetivo urgente aumentar los impuestos para financiar un mejoramiento del sistema educativo, de la seguridad pública y de la infraestructura vial, entre otros aspectos.

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Dijo que hará “competitivos” sectores como las telecomunicaciones

El Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, juró como Presidente de Costa Rica el lunes, advirtiendo que el país se encuentra “en un momento límite” y que es necesario tomar decisiones porque Costa Rica no puede “seguir vagando sin norte”.

Arias fue juramentado en un acto en el Estadio Nacional, al oeste de la capital, en una ceremonia en la que participaron varios miles de ciudadanos y estudiantes, así como varios presidentes y delegaciones de casi cien países, entre ellos, el Presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños.

Arias ganó la Presidencia en unas ajustadas elecciones el pasado 5 de febrero y sustituye al saliente Abel Pacheco.

Tras la juramentación, Arias pronunció un discurso en el que enfatizó en la necesidad de tomar decisiones y realizar los cambios necesarios para lograr un crecimiento económico con distribución que permita comenzar a erradicar la situación de pobreza en que vive el 20 por ciento de la población.

Sin mencionarlo por su nombre, Arias defendió la ratificación del tratado de libre comercio con Estados Unidos, el DR-Cafta, que es rechazado por amplios sectores de la población, porque dijo que ello traerá inversión extranjera y empleos.

El Presidente costarricense dijo que pretender el aislamiento del mundo globalizado “es una causa reaccionaria y significa traicionar a la juventud”.

“Durante años hemos venido posponiendo, por temor y por comodidad, la solución a nuestros más acuciantes problemas. Hemos preferido creer, contra toda evidencia, que la negativa de decidir no acarrea costo alguno y que los indiscutibles costos que como sociedad hemos alcanzado prefiguran nuestro éxito a perpetuidad”.

En ese sentido, Arias dijo que “hemos llegado a un momento límite. No podemos seguir vagando sin norte, discutiendo interminablemente entre nosotros, persiguiendo el espejismo de la unanimidad, como si el tiempo no existiera”.

Arias, quien ya gobernó Costa Rica entre 1986 y 1990, época en la que obtuvo el Premio Nobel por su contribución a una salida pacífica a las guerras civiles y conflictos ideológicos que abatían la región, dijo que su gobierno incrementará el presupuesto de educación del 6 por ciento al 8 por ciento del PIB.

También anunció reformas en los sectores de telecomunicaciones, actualmente monopolio del Estado, así como en energía e infraestructura “para hacerlos competitivos”.

Con silbatos, banderas y pancartas cerca de 4,000 manifestantes se conglomeraron el lunes en una marcha en San José contra el nuevo mandatario y el DR-Cafta, que él defiende.

“Sepa el Presidente que las fuerzas vivas, al igual que en el pasado, no vamos a detenernos hasta la derrota definitiva del tratado”, expresó Jesús Vázquez, de la Coordinadora Nacional, que lidera la oposición al convenio comercial.

En los actos oficiales participaron los presidentes Álvaro Uribe (Colombia), Vicente Fox (México), Alfredo Palacio (Ecuador), Enrique Bolaños (Nicaragua), Martín Torrijos (Panamá), Oscar Berger (Guatemala), Manuel Zelaya (Honduras) y Antonio Saca (El Salvador).

También participó el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón; el presidente de Taiwán, Shen Shui-bian; la primera dama estadounidense Laura Bush y los Premios Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, Betty Williams y Lech Walesa.

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