- Nuevo Presidente costarricense asegura que no habrá “fronteras abiertas”
CORRESPONSAL / COSTA RICA
SAN JOSÉ.— El nuevo Presidente de Costa Rica, Oscar Arias Sánchez, quien asume hoy su mandato, dijo que combatirá el rechazo de los costarricenses hacia los extranjeros y tildó de “draconiana” una nueva Ley de Migración que castiga a los ilegales, al tiempo que explicó que su política migratoria no será de fronteras abiertas.
En conferencia de prensa con medios locales y extranjeros, Arias repitió lo dicho en campaña al criticar una nueva Ley de Migración que entrará en vigencia en agosto próximo y que castiga con cárcel y multas económicas a quien emplee, encubra o aloje a un extranjero ilegal.
“Se nos fue la mano con esa ley que yo dije que era draconiana. Si bien el flujo migratorio está controlado, son mucho más las cosas buenas que encuentra Costa Rica (con los inmigrantes nicaragüenses), que están haciendo el trabajo que los costarricenses no quieren hacer”, dijo Arias.
Consultado sobre la animadversión o xenofobia que sufren los nicaragüenses de parte de sus connacionales, Arias dijo que la combatirá durante su mandato, pero no especificó de qué manera lo hará.
“Es casi imposible que aquellos países que han recibido gran cantidad de inmigrantes, no se dé cierta molestia porque los nacionales creen que les están quitando el empleo”, señaló.
“No estoy de acuerdo en que hay una gran xenofobia (hacia los inmigrantes), pero sí hay cierto grado de xenofobia. Eso no se puede seguir dando, hay que ser más tolerante, hay que aceptar la diversidad (…). La animadversión hacia los extranjeros la voy a combatir”, añadió.
Arias explicó que aunque el flujo de inmigrantes nicaragüenses está regulado, él no hará su política migratoria de fronteras abiertas. “No hay países de fronteras abiertas. Nosotros no lo vamos a hacer. Hay que restringir el flujo migratorio”, indicó.
En su segundo período presidencial Arias espera tener amplias relaciones con sus vecinos.
Panamá hacia el sur y Nicaragua hacia el norte, impulsando el desarrollo fronterizo en ambos lados para mejorar las relaciones.
Arias vuelve al poder 20 años después de que empezara su primer mandato (1986-1990), período en que el país sufría una gran turbulencia debido a los conflictos bélicos que vivían sus vecinos Nicaragua, Guatemala y El Salvador.
Un plan de paz propuesto por Arias abrió el camino a negociaciones entre los gobiernos de la región y las fuerzas guerrilleras que pugnaban por el poder en esos países, lo que valió a Arias el Premio Nobel de la Paz en 1987.
Arias ganó las elecciones del 5 de febrero por una estrecha ventaja de apenas 18,000 votos sobre su inmediato contendor, el economista Ottón Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), quien se opone a la ratificación del TLC en los términos en que fue negociado.