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La Casa Blanca descartó este jueves la idea de un diálogo directo entre Estados Unidos e Irán para exigirle al país asiático que detenga el enriquecimiento de uranio. “No es un problema bilateral entre el régimen (iraní) y Estados Unidos, es un problema entre el régimen y la comunidad internacional, es una amenaza para la región y el mundo”, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, al dar las razones de por qué Washington no inicia directamente un diálogo con Teherán
El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, destacó que el proceso diplomático para hallar una solución al diferendo nuclear estaba en sus comienzos, ante las objeciones de Rusia y China, dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU —y por lo tanto con poder de veto— y socios comerciales de Irán, que se volvieron a oponer con firmeza a la aplicación de sanciones.
“No es un problema bilateral entre el régimen (iraní) y Estados Unidos, es un problema entre el régimen y la comunidad internacional, es una amenaza para la región y el mundo”, declaró McClellan, al dar las razones de por qué Washington no inicia directamente un diálogo con Teherán.
Algunos expertos consideran que es casi imposible encontrar una solución diplomática al diferendo nuclear, en tanto Estados Unidos e Irán no se dirigen la palabra, luego de que rompieran relaciones diplomáticas en 1980.
Francia y Gran Bretaña, apoyadas por Estados Unidos, entregaron el miércoles al Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución para instar formalmente a Irán a suspender su programa de enriquecimiento.