- Durante tres días el fuego consumió pinos de regeneraciónnatural en la zona de San Fabián
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Corresponsal/ Nueva Segovia
Reducidos a cenizas quedaron los árboles tiernos de regeneración natural de unas 400 hectáreas de un bosque de pino en el municipio de Dipilto, después de tres días de un incendio forestal que hasta la mañana de ayer estaba prácticamente controlado.
Las autoridades locales estaban casi al borde de la desesperación, después de estar combatiendo por tres días consecutivos y prácticamente sin recursos, este feroz incendio.
Carmen Averruz, alcaldesa de Dipilto, tuvo que lanzar al mediodía de este martes un llamado de alerta a través de los medios de comunicación de Ocotal, para pedir ayuda a las autoridades departamentales y dueños de fincas que domingo y lunes gozaban placenteros de un descanso, dejando a trabajadores de la Alcaldía y brigadistas voluntarios, movilizados por la Asociación de Productores Forestales y Campesinos (Adeprofoca), solos en esa difícil labor de controlar el fuego.
A pan y agua
“No teníamos ni vehículos para trasladar equipos y gente a la zona de desastre. Es más, teníamos a los brigadistas a pan y agua, si acaso fiando un poco de arroz y maíz para darle de comer algo a la gente que aquí se estaba quemando las pestañas”, relató la alcaldesa Averruz.
Una de las dificultades para sofocar este siniestro eran los medios de transporte, combustible y las raciones frías (comida) y, hasta el martes, después del mediodía, se hizo presente el delegado departamental del Instituto Nacional Forestal (Inafor), con vehículo y unas raciones frías. También el productor David Lovo contribuyó con dos vehículos y más brigadistas para sofocar el fuego que ya había incursionado a su finca.
El fuego, cuyo origen es aún desconocido, inició en el sector de San Fabián y ocasionó serios daños a la vegetación que rodeaba las quebradas que alimentan al río Dipilto, única fuente de agua para unos 40 mil habitantes de la ciudad de Ocotal.
Ya casi controlado la noche del martes, gran parte de los 80 brigadistas que se encontraban en los diferentes frentes de ataque del incendio se desmovilizaron con el compromiso de continuar la mañana siguiente hasta concluir el propósito de evitar su avance y controlarlo.