Por octava ocasión, la cima del cerro La Cruz, a 800 metros de altura desde el suelo jinotegano, se copó de personas que llegaron a celebrar una misa en honor a la Santa Cruz. (La Prensa/S. González)

Una fe que conquista a la montaña

Jinoteganos suben una vez más hasta la cima del cerro La Cruz para cumplir con sus promesas [doap_box title=»Llama a elegir bien» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El cura Eliar Pineda Úbeda, durante la eucaristía en la Peña de la Cruz, exhortó a la feligresía a pensar bien a quién van a elegir de Presidente de la República […]

  • Jinoteganos suben una vez más hasta la cima del cerro La Cruz para cumplir con sus promesas
[doap_box title=»Llama a elegir bien» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El cura Eliar Pineda Úbeda, durante la eucaristía en la Peña de la Cruz, exhortó a la feligresía a pensar bien a quién van a elegir de Presidente de la República y diputados en las próximas elecciones.

“Abran bien los ojos por quién van a votar si queremos que compongan las carreteras y Jinotega avance. Hay políticos que se llenan la boca diciendo que van hacer, pero si no hicieron en el pasado mucho menos que hagan algo ahora”, dijo.

Lamentó que los tres diputados de Jinotega no hagan nada por el departamento y que estén en una Asamblea (Nacional) donde devengan siete mil dólares sólo para llenarse las bolsas, mientras que el pueblo vive en desgracia.

[/doap_box]

CORRESPONSAL/JINOTEGA

Dicen que la fe mueve montañas, pero ayer, el cerro La Cruz, una imponente elevación de 800 metros se mantuvo incólume. Más bien fueron centenares de jinoteganos quienes se acercaron a esta montaña para cumplir con una peregrinación cuesta arriba hasta su cima y celebrar allí una misa en honor a la Santa Cruz.

De todas las edades, mujeres, hombres y niños acompañaron al padre Eliar Pineda, párroco de la Catedral San Juan de Jinotega, para subir hasta la cúspide del cerro, donde está la famosa Peña de la Cruz y recibir allí la eucaristía. Este sacerdote rescató esta tradición y ayer fue la octava ocasión en la que la peregrinación se realiza de forma consecutiva año con año.

En la Peña de la Cruz está incrustada desde 1705 este símbolo cristiano, el cual fue colocado por el fraile Agustín Morel de la Santa Cruz para que el cerro nunca cayera sobre la ciudad de Jinotega.

La promesa

Doña María Elba Duarte, de 67 años, llegó descalza desde la comunidad El Naranjo y se enrumbó hasta la cima para cumplir con una promesa que hizo a cambio de sanidad de una enfermedad por la que los médicos la habían desahuciado.

“Yo le pedí a la Sangre de Cristo que con tal que me quitara mi cáncer, yo iba a venir aquí todos los 3 de mayo. El milagro me lo concedió hace cuatro años y por eso estoy aquí”, explicó mientras se secaba con un pañuelo el sudor que le corría por el rostro debido al esfuerzo.

Cada 3 de mayo se celebran en esta ciudad las fiestas de la Santa Cruz, razón por la cual se realizan las caminatas hasta la Peña de la Cruz en este cerro.

Detrás de esta mujer, una gran fila de personas luchaba por alcanzar la meta y cumplir así con la promesa que hicieron por un “favor divino” recibido.

La caminata inicia todos los años a las 6:00 a.m. Esta vez la misa concluyó a eso de las 12 del mediodía, pero gran cantidad de gente prefirió quedarse un rato en el cerro para contemplar la ciudad desde arriba.

Departamentales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí