Miguel urbina moncada y melba mcLean cornelio, autores de la Gramática Pedagógica Miskitu y Diccionario Trilingüe Miskitu, Sumu/Mayagna y Español. ()

LA COSTA CARIBE DE NICARAGUA AL RESCATE DE SUS LENGUAS

En 1900 el Gobierno del general José Santos Zelaya López obligó a que se impartiera la instrucción primaria y secundaria sólo en español, provocando un retroceso educativo en la costa caribe de Nicaragua. En 1980 se dio la primera Ley Sobre Educación en Lenguas en la Costa Atlántica. En 1987 se decretó el Estatuto de […]

  • En 1900 el Gobierno del general José Santos Zelaya López obligó a que se impartiera la instrucción primaria y secundaria sólo en español, provocando un retroceso educativo en la costa caribe de Nicaragua. En 1980 se dio la primera Ley Sobre Educación en Lenguas en la Costa Atlántica. En 1987 se decretó el Estatuto de Autonomía. En 1993 se promulgó la Ley de Lenguas, que reconoce, además del español, como lenguas oficiales el miskito, inglés, creole, sumu, garífuna y rama. El CIDCA, los Lingüistas por Nicaragua y Miss Nora Rigby.

El 5 de junio de 1900, el Gobierno del general José Santos Zelaya López mediante una “Disposición Relativa a la Instrucción Pública”, obligó en su articulado que: “todos los establecimientos de instrucción primaria y secundaria, establecidos o por establecerse en el departamento de Zelaya, deben hacer el desarrollo de los programas de las asignaturas en el idioma nacional o sea en lengua castellana”.

Por la contravención a la referida disposición se incurría en una pena de cincuenta pesos la primera vez; de cien la segunda, y la tercera vez se clausuraba el establecimiento. Además, si se abría un establecimiento sin estar autorizado por el Ministerio de Instrucción Pública, era cerrado de inmediato y multado.

El reverendo John F. Wilson escribió en Obra Morava en Nicaragua: trasfondo y breve historia, que como la enseñanza se impartía en inglés, era imposible cumplir con tal disposición, los profesores no tenían dominio del castellano, durante una década la educación tuvo un gran atraso en toda la costa caribe de Nicaragua. El lingüista Ronald Brooks Saldaña dice que “hundió en el subdesarrollo técnico-cultural más pavoroso a los más necesitados de la región”.

El patrimonio lingüístico

Un estudio realizado por el doctor Danilo Salamanca, expresa que además del español, en Nicaragua se hablan otros cuatro idiomas autóctonos: el inglés nicaragüense (creole), el miskito, el sumu y el rama. El primero se habla principalmente en Bluefields, también en Pearl Lagoon, Corn Island y en pequeñas comunidades donde sus habitantes son mayoritariamente de ascendencia africana. También se habla en algunas poblaciones miskitas, como Kakabila, Raití Pura o Tasba Pauni. Según el Centro de Investigaciones y Documentación de la Costa Atlántica (CIDCA-UCA), la población de lengua materna inglesa en la costa, es de unas 40,000 personas.

Conforme el estudio del doctor Salamanca, hay comunidades de cultura garífuna en el municipio Laguna de Perlas, como Orinoco, San Vicente y La Fe, que hablan inglés. Al contrario de Honduras, Guatemala y Belice, en Nicaragua no se habla el garífuna. Sobre los miskitos se considera que más de 140,000 personas hablan el idioma miskitu. En cuanto a los sumos, el estudio expresa que se dividen en dos grandes grupos, los mayangna y ulwa. Otros miembros de esta familia han desaparecido, como los kukra que ocupaban la región de Kukra Hill. Los primeros se calculan en 15,000, hablan también el miskito y el español. El mayangna, a su vez, tiene dos variantes: el twahka y el panamahka; el primero lo hablan unas 800 personas en Wasakin. El ulwa lo hablan en Karawala unas 500 personas.

En el caso del pueblo rama, deben distinguirse los ramas que vivían en la selva, de los que habitan en la isla Rama Cay. Los primeros conservaron viva la lengua y son los sujetos que permiten el rescate, en cambio los segundos asimilaron por su contacto con Bluefields, la lengua creole. La población rama se estima en unos 1,350. El idioma rama es utilizado por unas cuantas personas, una de ellas fue miss Nora Rugby, ya fallecida y que junto a la lingüista francesa Colette Grinevald, hicieron un valioso estudio de rescate del rama.

Rescate de la lengua rama

En un reciente estudio realizado por Maricela Kauffmann y Colette Grinevald, sobre la lengua rama, refieren que para las comunidades indígenas, la pérdida de la lengua conllevaba la de su identidad étnica y cultural. El pueblo indígena rama ocupa, según las investigadoras, un amplio territorio que cubre Rama Cay, Western Hill, La Zompopera, Kukra River, Dokuno-Torswani, Wiring Cay, Monkey Point, Punta Águila, Cane Creek, Punta Gorda, los ríos Maíz e Indio.

El Proyecto de Lengua Rama (PLR) dirigido por la doctora Grinevald, es parte del Programa de Documentación de las Lenguas en Peligro de Extinción, de la Fundación Lisbeth Rausing. El objetivo del proyecto es producir un diccionario de la lengua rama y archivar los documentos del Proyecto de la Lengua Rama. El proyecto se inició en 1985 desde la Universidad de Oregon y fue patrocinado en Nicaragua por el CIDCA.

El proyecto se propone archivar digitalmente los materiales originales (trabajos de campo, grabaciones, textos, fotos, calendarios, materiales impresos, etc.) sobre lengua, cultura y proyecto de rescate y revitalización de la lengua rama, además de subir a la web un diccionario de unas 3,000 entradas que están a la disposición de los usuarios ramas potenciales y la comunidad científica en general. Este proyecto es un reto por contribuir al esfuerzo científico, social e intelectual de concientizar sobre la inminente pérdida de la diversidad lingüística y las posibilidades para su preservación y rescate.

Rescate de las lenguas maternas

El profesor Guillermo McLean Herrera, director del Instituto de Promoción e Investigación Lingüística y Rescate Cultural (IPILC) de URACCAN, en su presentación de la obra Educación Intercultural y Plurilingüe, expresa que “los modelos educativos exógenos, históricamente impuestos por los estados nacionales a los pueblos indígenas y afro-descendientes de nuestro continente, han propiciado a gran escala procesos asimilatorios que han contribuido al debilitamiento o desaparición de muchas de sus culturas y la pérdida de la identidad”.

“Su carácter monolingüe y monocultural ha tenido como una de sus peores consecuencias la marginación de nuestros pueblos y el desarraigo de sus prácticas de educación endógena, base fundamental y esencia de sus cosmovisiones. Como agravante, estos procesos de asimilación han estado siempre acompañados de la explotación irracional de sus recursos naturales a favor de minorías foráneas privilegiadas, privando a las poblaciones autóctonas de su derecho a la participación, al goce y usufructo de sus riquezas y del acceso a condiciones de vida dignas”.

“Durante siglos, también nuestros pueblos indígenas y comunidades étnicas de la costa caribe nicaragüense han sido víctimas de tal discriminación, marginación y privación de sus derechos humanos fundamentales. Aunque algunos fueron capaces, mediante de distintas estrategias de supervivencia, de conservar sus lenguas y otros valores ancestrales. Otros lograron salvar al menos algunos rasgos y costumbres de sus antepasados y la memoria de un ayer no tan lejano que hoy sirve de incentivo para la recuperación del resto de su legado cultural”.

“Ante este escenario, la búsqueda de un modelo educativo para la costa caribe, que respondiera a la diversidad lingüística y cultural de nuestros pueblos y que reivindicara sus derechos históricos, se convirtió en su momento en una necesidad impostergable para la sociedad costeña, y a la vez uno de los objetivos fundamentales del proceso de Autonomía”.

Ley sobre educación en lenguas

Mediante el Decreto No. 571 de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional de la República de Nicaragua, el 25 de noviembre de 1980 entra en vigencia la Ley Sobre Educación en Lenguas en la Costa Atlántica. Por primera vez se reconoce el derecho de miskitos, sumus, ramas y criollos a la enseñanza en el idioma materno como factor fundamental en la existencia e identidad de las personas y los pueblos.

El Decreto, en su Arto. 1º., autoriza la enseñanza en la preprimaria y en los primeros cuatro grados de primaria en las lenguas miskitas e inglesa, en las escuelas de las zonas que ocupan dichas comunidades indígenas y criollas de la Costa Atlántica de Nicaragua, al mismo tiempo deberá introducirse la enseñanza en el idioma español de forma gradual.

Según el Arto. 3º. “El Ministerio de Cultura, con la colaboración del Ministerio de Educación y el Instituto Nicaragüense de la Costa Atlántica, establecerán programas con el objetivo de preservar, rescatar y promover la cultura miskita, sumu y rama, así como cualquier otra cultura indígena que aún subsista en el país, estudiando la factibilidad futura de la educación en las lenguas nativas respectivas”.

La Constitución Política aprobada en 1985, establece en parte del artículo ocho que “el pueblo de Nicaragua es de naturaleza multiétnica”. El 30 de octubre de 1987, en La Gaceta No. 238, se publica la Ley No. 28, que contiene el Estatuto de Autonomía. Se reconoce por primera vez en un documento oficial del Estado de Nicaragua, que las poblaciones indígenas han estado sometidas a procesos de empobrecimiento, segregación, marginalidad, asimilación, opresión, explotación y exterminio.

El Arto. 5º señala que: “El español, idioma oficial del Estado, y las lenguas de las comunidades de la Costa Atlántica, serán de uso oficial en las Regiones Autónomas. En el Arto. 11, entre los derechos de los habitantes de las comunidades de la Costa Atlántica, figura el de preservar y desarrollar sus lenguas, religiones y culturas. También el derecho a la educación en su lengua materna y en español, mediante programas que recojan su patrimonio histórico, su sistema de valores, las tradiciones y características de su medio ambiente, todo de acuerdo con el sistema educativo nacional. Lamentablemente tuvieron que pasar 16 años para que la Asamblea Nacional aprobara el Reglamento.

Uso oficial de las lenguas

El 10 de julio de 1993, mediante la Ley No. 162, se decreta la Ley de Uso Oficial de las Lenguas de las Comunidades de la Costa Atlántica de Nicaragua. Además del español, se consideran de uso oficial las lenguas de las comunidades de la Costa Atlántica. Se establece que los órganos administrativos de las Regiones Autónomas tienen entre sus atribuciones el estudio, fomento y desarrollo, preservación y difusión del patrimonio lingüístico.

Se consideraron como lenguas oficiales el miskito, creole, sumu, garífuna y rama; a las comunidades de la Costa Atlántica se agregaron los miskitos y sumus que históricamente han vivido en los departamentos de Jinotega y Nueva Segovia. Uno de los artículos más importantes es el número once, que establece que las leyes, decretos, comunicados y cualquier otra documentación emitida por el Estado nacional, deberán traducirse y divulgarse en las lenguas de las comunidades de la Costa Atlántica.

Otros artículos se refieren a que los preavisos, despidos, contratos, convenios colectivos y otros actos laborales serán en español y en las lenguas de las comunidades de la Costa Atlántica. En los casos que requiera la institución estatal correspondiente deberá asegurar intérprete y traductor, igual en el caso del Registro del Estado Civil de las Personas y de la Propiedad, también en la administración de justicia, el Arto. No. 20 señala que “en todas las fases del proceso policial, la persona afectada tiene pleno derecho a expresarse en su lengua materna”. Lo mismo ocurre con todo lo relacionado con la administración pública.

El CIDCA y los lingüistas por nicaragua

Como una respuesta a la necesidad de profundizar en la cuestión étnica y temas relacionados, en octubre de 1981 inició actividades el Centro de Investigaciones y Documentación de la Costa Atlántica (CIDCA), bajo la dirección del antropólogo Galio Gurdián López. Posteriormente, en noviembre de 1982, la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional emitió el Decreto No. 1144, por medio del cual fue creado oficialmente el CIDCA, adscrito al Consejo Nacional de Educación Superior (CNES).

Después de la Cruzada Nacional de Alfabetización, el CIDCA tuvo una participación destacada en la introducción de la educación bilingüe en Nicaragua. A partir de este esfuerzo, dicho centro coordinó o participó en la elaboración y publicación de diccionarios y gramáticas miskitu y sumu/mayangna, en sus variantes lingüísticas twahka y panamahka, y en rama y ulwa, además de numerosos materiales educativos y didácticos de apoyo a la enseñanza bilingüe. El CIDCA fue la contraparte nicaragüense de la red Lingüistas por Nicaragua, en el desarrollo de esta magna labor, que abarcaba la investigación, documentación y enseñanza del miskito y sumu, así como el rescate de dos lenguas indígenas en peligro de extinción, el rama y ulwa.

Los principales miembros de Lingüistas por Nicaragua fueron catedráticos del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y la Universidad de Oregon, así como varios de sus estudiantes. Posteriormente a su graduación, algunos de estos académicos han seguido colaborando con diversas actividades docentes y de investigación en la costa caribe. Especial mención merecen los siguientes lingüistas cuyos nombres pueden ser asociados a una lengua en particular: Kenneth Hale, ya fallecido (maestro de generaciones de lingüistas en el MIT), Colette Grinevald (rama), Susan Norwood y Elena Benedicto (sumu-mayangna), Danilo Salamanca (miskito), y Wayne O’Neill (inglés creole).

También han contribuido al rescate de las lenguas de la costa caribe de Nicaragua la Bluefields Indian and Caribbean University (BICU) y la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense (URACCAN), a la que pertenece el Instituto de Promoción e Investigación Lingüística y Rescate Cultural (IPILC).

Recordatorio especial merece Ronald Amadeo Brooks Saldaña, fallecido el año 2001. Poeta, historiador y lingüista, impulsó el Programa Intercultural Bilingüe. En uno de sus artículos, titulado “La importancia del idioma en la unidad étnica”, expresa “desde una perspectiva cultural, el idioma es la expresión simbólica de una comunidad que encierra los valores del grupo, su cultura y su historia”.

“Socialmente, el idioma es el medio de interacción y de comunicación más poderoso y, es a través del lenguaje que un individuo o un grupo busca y obtiene participación en la sociedad. Nos atrevemos —entonces— a afirmar que el idioma es la columna vertebral de la cultura y de la identidad de un pueblo”.

Como dijera miss Nora Rigby, la lingüista natural del rama: “Our lenguaje is our right”, (“nuestra lengua es nuestro derecho”).

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