- A pesar de limitaciones, la actividad ha sido un éxito
CORRESPONSAL / CHINANDEGA
El turismo nacional y extranjero se desbordó este fin de semana (sábado y domingo) en los alrededores del parque central de Corinto para participar en la X Feria Gastronómica del Mar que anualmente se realiza en esta ciudad, y la cual finaliza hoy.
Además del reencuentro de corinteños que vienen desde el exterior a disfrutar de un corto período vacacional con sus familiares y amigos, la novedad fue la oferta de comida peruana, venezolana y salvadoreña, que compitieron con la gran cantidad de platos nicaragüenses a base de mariscos.
La cónsul salvadoreña, Paulina Acosta, expresó que aceptaron participar en la feria porque las utilidades están destinadas a las personas de la tercera edad en Corinto. “Es una buena obra y nos da gusto presentar nuestra comida típica a quienes se acerquen a nuestro toldo”, indicó la diplomática.
Para muchos de ellos fue una delicia degustar de un pudín de pescado, de sopas marineras, ceviches mixtos, tortas de cambute o langosta al ajillo, con mariscos frescos y con la sazón nacional.
Ayer se aumentó la variedad de platillos, luego que se superó la dificultad que tuvo el comité organizador de alcanzar la meta de preparar nueve mil libras de pescado para atender a unas 30 mil personas estimadas a llegar a Corinto durante el largo fin de semana.
Limitaciones
Según se conoció, las empresas camaroneras cumplieron con sus donativos, pero fueron insuficientes para abastecer a los grupos organizados para preparar la comida, por lo que se tuvo que recurrir a comprar pescado y mariscos en el mercado local.
Meritoria fue la entrega de crustáceos y moluscos que enviaron pescadores artesanales del Atlántico y el Pacífico, la cual sirvió para completar la cuota de producto que se necesitaría para llevar adelante la actividad.
Porfirio Zepeda, representante del comité coordinador del evento, afirmó que la libra de pescado se elevó en aquella localidad desde la Semana Santa, hasta alcanzar un precio de 30 córdobas.
“El comprador salvadoreño acopió grandes cantidades de pescado y escaseó el producto, esto representó para nosotros una dificultad que pudo ser superada por las donaciones de los pescadores de Potosí, jurisdicción de El Viejo y de Bluefields, en la RAAS”, dijo Zepeda.
Después de saborear la comida, los visitantes tuvieron la opción de pasear en lancha por la de Corinto.
Amílcar Pérez, quien llegó desde Managua, rentó una de las siete embarcaciones disponibles por la Fuerza Naval para dar paseos desde el muelle de Promasa hasta las islas de Cardón y Castanones, en un recorrido de casi seis kilómetros.