Montevideo
Uruguay se está convirtiendo en un imán para las multinacionales productoras de pasta de celulosa, la principal materia prima del papel. A la controvertida inversión de 1,600 millones de dólares por parte de la finlandesa Botnia y la española Ence, que motivó una seria disputa diplomática con Argentina por la cuestión ambiental, ahora se suma el desembarco de Stora Enso.
La empresa de capitales suecos y finlandeses ratificó su intención de invertir 1,250 millones de dólares en la construcción de una planta de celulosa en el departamento de Durazno.
¿Qué ventajas están convirtiendo a Uruguay en un paraíso de las celulosas? Buen nivel de ingenieros forestales y agrónomos, miles de hectáreas forestadas, seguridad jurídica y ubicación estratégica de sus puertos. La inversión de Stora Enso generará durante la construcción de la planta unos 10,000 puestos de trabajo. “Este número realmente afecta a nuestra economía”, dice Carmelo Vidalín, intendente de Durazno, donde se construirá la planta y hoy acosado por la alta tasa de desempleo.