El Presidente colombiano, Álvaro Uribe, admitió que el asesinato de la hermana del ex Secretario General de la OEA y ex presidente César Gaviria, enturbia la campaña para las elecciones presidenciales del 28 de mayo, en las que él aspira a ser reelegido.
“Es un hecho muy dañino”, manifestó Uribe. Si el objetivo de los asesinos es afectar el proceso democrático, “ese designio va a estrellarse contra un propósito inclaudicable de los colombianos de defender la democracia”, añadió.
El asesinato ocurre en momentos en que la oposición intensificó sus reclamos por la falta de seguridad, especialmente tras la muerte en las últimas semanas de varias personas vinculadas a las campañas de la oposición.
El candidato del partido Liberal Horacio Serpa dijo que “los acontecimientos criminales que salpican de sangre la actual campaña política provocan incertidumbre y evidencian la falta de garantías”.
Gaviria, director de ese partido, ha sido duro crítico de la intención de Uribe de hacerse reelegir en los comicios y le ha reclamado reiteradamente por la falta de garantías para ejercer la oposición.
En los últimos meses el ex Presidente colombiano (1990-94) ha insistido en pedirle a Uribe que rechace el apoyo que asegura le brindan los grupos paramilitares de ultraderecha.
El Polo Democrático (izquierda), canceló una gira de su candidato Carlos Gaviria.