- Pretende construir el tercer juego de esclusas para barcos gigantes
El Gobierno busca el respaldo de los panameños a un multimillonario plan de ampliación del canal, que será la primera gran modificación a la ruta interoceánica desde su apertura en 1914.
El presidente Martín Torrijos esbozará hoy el proyecto recomendado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), que se calcula puede exigir una inversión de entre 5 mil millones a 8 mil millones de dólares.
El plan representa la mayor apuesta de este país y la obra cumbre en el gobierno de Torrijos.
El proyecto tiene que someterse a un referendo y si los panameños lo aprueban debería estar listo en siete años.
Torrijos presentará desde un centro de convenciones de la capital la propuesta del tercer juego de esclusas.
Uno de los arquitectos del plan es el Ministro de Economía, Ricaurte Vásquez, también presidente de la junta directiva del canal.
Las autoridades se enamoraron del megaproyecto, dijo a la AP Fernando Manfredo, quien fue el primer administrador panameño de la vía y un fuerte crítico de la expansión. Ha llegado a un nivel de obsesión.
El proyecto apunta a dotar a la ruta de un tercer carril con esclusas en las entradas de los océanos Atlántico y Pacífico un 40 por ciento más anchas y largas que las actuales, cuyas dimensiones alcanzan 33.5 por 304.8 metros, respectivamente.
La ACP argumenta que el canal opera actualmente casi a su máxima capacidad y que con las nuevas esclusas se permitiría el paso de los buques gigantes Post Panamax, que pueden transportar un promedio de 8 mil contenedores, el doble de los Panamax, los más grandes que cruzan la vía.
La expansión es la mayor obra de modificación del canal que fue construido por Estados Unidos a inicios del siglo pasado y que abrió sus compuertas al comercio mundial entre el Atlántico y el Pacífico hace 91 años.
Administrada por Estados Unidos hasta el 31 de diciembre de 1999, la ruta es cruzada por un promedio anual de 13 mil barcos y mueve un volumen de carga de 270 millones de toneladas, un 5 por ciento del movimiento comercial en el mundo.
Estados Unidos, China, Japón, Corea del Sur y Chile son sus principales clientes.
los detractores
Los opositores a la expansión opinan que se trata de un proyecto de mucho riesgo y que puede endeudar al país más de lo que está.
“ Nadie puede garantizar que la inversión se va a recuperar. Pueden darse cambios en los patrones del comercio: recesiones, guerras, inflación”, planteó Manfredo.