- Pequeños productores matagalpinos hace cuatro años decidieron abrir la puerta a un perecedero al que no miraban futuro, sin embargo hoy, con la ayuda de un organismo de cooperación y una empresa privada, están produciendo tomate de calidad internacional
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En una comunidad llamada Carreta Quebrada, ubicada en Sébaco, municipio de Matagalpa, un grupo compuesto por 20 productores se han aventurado al cultivo del tomate. Ellos entregan un total de 30 mil libras del perecedero mensual a la empresa Hortifruti, los cuales son distribuidos a través de los supermercados La Unión y Palí.
El tomate es la hortaliza más difundida en todo el mundo y la de mayor valor económico. Su demanda aumenta continuamente y con ella su cultivo, producción y comercio. El incremento anual de la producción en los últimos años se debe principalmente al aumento en el rendimiento y en menor proporción al aumento de la superficie cultivada, indicó Filadelfo Sotelo, presidente de la Cooperativa Agropecuaria de Producción de Hortalizas (Coopraor), ubicada en Sébaco.
Sotelo explicó a LA PRENSA que el manejo racional de los factores climáticos de forma conjunta ha sido fundamental para el funcionamiento adecuado del cultivo del tomate, que ofrecen a los supermercados La Unión y Palí por medio de la empresa Hortifruti.
NUEVA TECNOLOGÍA
Sotelo indicó que hasta el momento cuentan con 20 productores asociados a la cooperativa, pero existe la intención de seguir aumentando el número de asociados.
Señaló que la mayor ventaja con la que cuentan es la tecnología. “Ahora trabajamos con nuevas técnicas que nos han enseñado los especialistas de Technoserve”. Entre esas técnicas se encuentra en riego por goteo y el uso de nuevas variedades de semillas, con mejores rendimientos y mayor resistencia a las plagas.
Estos productores, según Sotelo, se habían retirado de la producción de hortalizas, “pero ellos (Technoserve) nos propusieron nuevas técnicas, tales como el trabajar con nuevas variedades y el riego por goteo”, además señaló que el apoyo de Hortifruti es elemental, ya que es un comprador que les ha ayudado bastante.
Humberto Sotelo señaló que otra de las ventajas es su cercanía con el río Viejo, “aunque hemos tenido que invertir en grandes cantidades de materiales para poder traer el agua desde allá (río), a las plantaciones”.
Otra de las ventajas es que tienen un mercado fijo que les garantizan los supermercados La Unión y Palí, por medio de Hortifruti, al que entregan 40 mil libras mensuales de tomate.
En el mercado les pagan a 80 córdobas la cajilla de 60 libras, sin embargo, Hortifruti paga la cajilla estándar, de 25 libras, en 68.75 córdobas, es decir a 2.75 córdobas la libra.
Estos productores reciben el pago por su venta cada ocho días, ellos aseguran que es la mejor forma de pago.
BUENOS ADMINISTRADORES
Henry Sequeira, técnico de Technoserve en la zona, indicó que con los dos años de estar trabajando con estos productores se sienten muy satisfechos, “he visto el cambio de mentalidad de ellos (productores), antes tenían deudas y no conocían mucho sobre administración, sin embargo, hoy en día tienen un gran sentido de la administración”, señaló.
Milton Ramos, gerente de Compras de Hortifruti, señaló que el trabajar con estos productores es de gran relevancia para la empresa, “ya que tenemos la satisfacción que nos están vendiendo calidad, pero además, saber que ellos (productores) están cambiando su mentalidad y se están convirtiendo en grandes administradores”, manifestó.
Aída Castillo, gerente de Asuntos Corporativos de Wal-Mart Nicaragua, dueños de La Unión y Palí, calificó la labor de Hortifruti como única. “Gracias a este modelo de trabajo se ha logrado innovar la cultura de siembra del agricultor, quien ha pasado del modelo de subsistencia al empresarial, lo que les ha permitido un crecimiento constante y desarrollo permanente”, finalizó.
Además que los productores señalan que el cultivo del tomate ha sido una fuente alternativa de empleo para los habitantes de la zona. “Es difícil encontrar una persona de la comunidad que no esté trabajando en la cosecha de tomate, ya sea produciendo o en la selección del mismo”, indicó Henry Sequeira, técnico de Tecnoserve en la zona.
Los productores de tomate de Sébaco cuentan con un centro de acopio ubicado en el mismo municipio.
MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS
Los productores, según Henry Sequeira, técnico especialista de Technoserve, están conscientes de que deben vigilar y controlar las plagas al máximo para poder vender al consumidor productos saludables.
Para eso están trabajando en el Manejo Integrado de Plagas (MIP), el cual permite a los agricultores vigilar y controlar las plagas en sus campos, reduciendo al mínimo la utilización de plaguicidas, químicos costosos y dañinos para la salud.
“Estos productores han aprendido que tienen que estar haciendo recuento y muestreo de plagas y enfermedades aplicando productos biológicos y botánicos”, explicó Sequeira.
También Tecnoserve aporta al manejo integrado de plagas mediante el envío al campo de asesores especialistas en el tema para que brinden ayuda a los productores.