- Luego de reunirse con el canciller Caldera, el embajador Trivelli anuncia que “gritará menos”
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El embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, dijo ayer que ya no “gritará” todos los días en torno a la política nicaragüense, al concluir un almuerzo con el canciller Norman Caldera.
“Creo que no voy a gritar todos los días, verdad, pero como he dicho, voy a tratar de hacer mi función diplomática, este es un país donde uno puede expresar su opinión y vamos a ver en el futuro”, indicó Trivelli.
Fuentes diplomáticas explicaron que el canciller Caldera le habría solicitado ayer a Trivelli, por tercera ocasión en las últimas tres semanas, más cuidado en sus declaraciones públicas, cuando abordara los temas partidarios de Nicaragua.
En diversas ocasiones, el embajador de Estados Unidos ha expresado que el ex presidente y reo Arnoldo Alemán es un corrupto y que el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) no tiene futuro si permanece bajo el control de Alemán.
Al referirse al encuentro de ayer, en el que también estuvo Victoria Alvarado, jefa de Asuntos Políticos de la Embajada de Estados Unidos, Trivelli señaló que se trató de una reunión normal, en la cual discutió con Caldera temas bilaterales y de la política de Nicaragua, pero agregó que esos son asuntos “privados”.
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El diplomático estadounidense, al referirse al ex presidente y reo Arnoldo Alemán, dijo: “Él ha sido un convicto de algo y eso no es injerencismo, simplemente es un hecho”.
Por su parte, Caldera sostuvo que no ofrecerá declaraciones públicas respecto a los temas que discute en privado con los diplomáticos.
Distintos sectores acusan a Trivelli de injerencista por sus declaraciones.
El presidente Enrique Bolaños sostuvo ayer que quienes hablan de injerencismo son los “corruptos”.
“No nos apoyan los que se ven afectados: los corruptos, los que han establecido instituciones al servicio de la impunidad y del crimen organizado, los que han saqueado al Estado y a sus instituciones. Para los corruptos es injerencismo, pero para el pueblo honesto y decente, es apoyo, es solidaridad, porque la lucha contra la corrupción y el narcotráfico no tiene fronteras”, manifestó Bolaños.
Por otro lado, el presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, acusó de “traidor” a Caldera, por decir que los donantes tienen derecho a pronunciarse.
“Yo creo que (en) Nicaragua (se) debería pensar en una legislación que considere como traidor a la patria a aquel funcionario de Cancillería que permita que un extranjero dé declaraciones entrometiéndose en los asuntos internos del país”, sentenció Rivas.
El canciller acusó a Rivas también de traidor, por su desempeño en el CSE.
“El traidor es el que se le voltea a su gente y le entrega un Poder del Estado a un partido, ese es un traidor”, dijo Caldera.
(Con la colaboración de Léster Juárez).