La ciudad donde nací
ya no existe
pero seguirás encontrándola
en el mapa de Europa del Este.
Exiliada de la realidad
de varios siglos de su historia
no es más sino un montón de muros
y fachadas sin alma.
Sus actuales habitantes no están conscientes
de la carga de nostalgias que miran sus ojos
sin admiración, sin horror.
Para ellos, la ciudad no hizo
sino cambiar de piel.
Sus leones míticos ya no protegen la memoria
de tantos pueblos e idiomas.
Aun les sangra la espalda
bajo el látigo del Domador.
La casa de la que me arrancaron
aún sobrevive según me cuentan
visitada por sus fieles muertos.
La versión del polaco al castellano es de la autora
Krystyna Rodowska obtuvo su diploma de maestría en letras francesas en la Universidad de Varsovia, en 1963. Poeta, traductora de la literatura hispanoamericana y francesa, ejerce también crítica literaria y periodismo cultural. Es autora de seis libros de poemas, entre los cuales el penúltimo, Na dole plomien, w górze plomien (Abajo fuego, arriba fuego), publicado en 1996, le valió el premio importante de la Fundación de la Cultura. Ha traducido y publicado en Polonia a muchos escritores: Octavio Paz, José Emilio Pacheco, José Revueltas, Juan Rulfo, Jorge Luis Borges, Vicente Huidobro, Pablo Neruda, Nicanor Parra, Roberto Juarroz y Alejandra Pizarnik entre otros.