En 1992, dos músicos nicaragüenses, Ramón Rodríguez y Raúl Martínez se propusieron llevar a cabo un ambicioso proyecto musical, la creación de la Camerata Bach, en homenaje al célebre músico alemán Johann Sebastián Bach (1685-1750).
El propósito inicial de la Camerata Bach fue promover la música de Cámara y fomentar, además, el gusto por la música clásica, la cual se amplió a un mayor publicó que gusta de dicha música, a través de un sinnúmero de conciertos por todo el país.
Otro logro importante de la Camerata Bach ha sido la creación de un público joven, a través de los conciertos didácticos impartidos a estudiantes de secundaria y universitarios.
La Camerata Bach ha sido la artífice de difundir y rescatar la música vernácula nicaragüense de notables maestros ya fallecidos como Alejandro Vega Matus, José de la Cruz Mena, Rafael Gastón Pérez, entre otros. Rescatar canciones anónimas de Las Segovias y de Masaya, y la adaptación de clásicos populares como La mora limpia, El solar de Monimbó, entre otros.
La Camerata Bach es la fundadora de los distintos Festivales Centromericanos de Música de Cámara que se han presentado en nuestro país desde 1996, contando con la participación de destacados músicos centroamericanos, norteamericanos y europeos. La realización de varios conciertos didácticos a nivel nacional, la edición de una Cartilla Didáctico-Musical, la publicación de 14 discos compacto con música clásica, romántica, sacra, folclórica nicaragüense y centroamericana.
En el quehacer del mundo de la música, la Camerata Bach ha puesto en escena diversas obras musicales como La traviata, Hollywood forever, La novena sinfonía de Bethoveen, Carmina Burana, Homenajes a Los Beatles, Concierto de Aranjuez, Homenaje a Mozart, entre otros, que han sido estrenos mundiales en Nicaragua y puestos en escena por primera vez en nuestro país.
A pesar de que en nuestro empobrecido país la cultura sigue siendo la cenicienta del presupuesto nacional, la Camerata Bach ha sobrevivido gracias al tesón de sus fundadores como también de sus integrantes, quienes en estos años ha dado muestra de su profesionalismo en los distintos conciertos que durante estos catorce años hemos escuchado.
Las personas que hemos seguido de cerca a la Camerata Bach estamos convencidos que, sin el esfuerzo, tenacidad y profesionalismo de Ramón y Raúl, hoy no gozaríamos de esta verdadera joya musical capaz de presentarse en cualquier escenario internacional y competir con grandes orquestas de música clásica y de cámara.
Sobre el XIV aniversario de la Camerata Bach, su director Ramón Rodríguez expone algunos puntos.
¿Cómo surge la idea de crear la Camerata Bach?
Surge como una idea que compartía con Raúl Martínez y se inicia mucho antes de 1992. Para ese entonces habíamos hecho un intento de hacer una agrupación de cámara pero como tuvimos la posibilidad de irnos al extranjero, postergó materializar nuestra idea y no fue sino hasta 1992 que retomamos la idea de fundar la Camerata Bach como una agrupación versátil, con profesionalismo y, obviamente, con visión para convertirnos en una opción para la música en Nicaragua.
¿Cuáles han sido los obstáculos que ha enfrentado la Camerata Bach durante estos años para salir adelante?
Sinceramente no hemos tenido obstáculos en el ámbito económico. Nuestra agrupación desde que nació fue exitosa. Creo que quizás uno de los obstáculos ha sido la ausencia del papel de facilitador y de apoyo que deben dar las instituciones culturales del Estado a agrupaciones musicales como la nuestra.
¿Qué tiene programado para celebrar este XIV aniversario?
Nosotros en los últimos años hemos presentado espectáculos de mucha calidad y alto nivel musical así como otros espectáculos que han roto con esquemas de los que significa una agrupación de Cámara.
Nosotros celebramos todos nuestros aniversarios y cada año hacemos cosas diferentes. Este año, con el apoyo del Instituto de Cultura de El Salvador, vendrá la Orquesta Sinfónica de ese país, compuesta por 78 músicos. Eso pone de manifiesto que la Camerata Bach es una agrupación reconocida a nivel centroamericano por su nivel de calidad.
En este sentido, queremos ofrecerle a nuestro público un programa de lujo que incluirá la Obertura 1812, de Tchaikovsky; Los pinos de Roma, de Respighi; Peer Gynt, de Grieg y un concierto de guitarra de Delgadillo.
La Camerata Bach es la artífice de los exitosos Festivales Centroamericano de Música de Cámara. ¿Cómo nace este proyecto musical?
Este proyecto nace de una iniciativa del doctor Carlos Tünermann y de la Camerata. En los últimos años se ha venido realizando cada dos años debido a los altos costos.
Creo que los festivales son un aporte a la música, a tal punto que han sido considerados por la UNESCO como un festival importante en Centroamérica. Hemos compartido experiencias con músicos y agrupaciones de la región. Traer a la Orquesta Sinfónica de El Salvador es parte de los proyectos que la Camerata ha sembrado en los músicos centroamericanos.
¿Qué proyectos han desarrollado en estos 14 años de existencia?
Han sido los proyectos, vastos y amplios: hemos realizado 6 festivales internacionales de música de Cámara, infinidad de conciertos de música de Cámara, conciertos de música taiwanesa, brasileña, cubana, norteamericana…en fin, hemos montado óperas, la Novena sinfonía de Bethoveen…hemos traído al país estrenos que nadie se hubiera imaginado.
¿Contará la Camerata con relevos musicales que perpetúen su nombre?
Casualmente cuando la Camerata cumplió 10 años, nos propusimos fundar una Academia que lleva por nombre Academia Nicaragüense de la Música. Tenemos una sede en Masatepe. Son proyectos costosos económicamente hablando pero con la ayuda de amigos de la Empresa Privada y también del mismo esfuerzo de la Camerata. Tenemos una Orquesta Juvenil de la Camerata compuesta por 16 jóvenes…tenemos niños de distintas edades estudiando instrumentos de música sinfónica. Estamos haciendo alianzas con escuelas y conservatorios de música de otros países. Prueba de lo anterior es que el próximo 31 de mayo nos visitará la Orquesta Sinfónica del Sur de La Florida de Estados Unidos.