Hortensia Rivas Zeledón
En julio del 2001 el doctor Noel Vidaurre renunció a su candidatura a la Presidencia de la República por el Partido Conservador (PC), a sabiendas del daño que le causaba, pues según las reformas del pacto Ortega-Alemán a la Ley Electoral, los partidos que no se presenten a las elecciones pierden su personalidad jurídica.
Sin embargo, el PC pudo participar en las elecciones del 4 de noviembre del 2001, porque el doctor Alberto Saborío levantó la bandera verde del PC que Vidaurre dejó tirada.
La noche del día de la elección, el señor Arnoldo Alemán, quien era Presidente de la República pero inexplicablemente se encontraba en el centro de cómputos monitoreando la votación, llamó al ingeniero Ernesto Leal que encabezaba la lista de candidatos a diputados nacionales del PC, y le dijo: “Ernesto, ya sos diputado, cuento con tu voto para Presidente de la Asamblea Nacional”. Leal, que era un hombre honesto, le contestó: “Ni se te ocurra”, y entonces sospechosamente el Consejo Supremo Electoral anuló los votos que el PC obtuvo en el municipio de Waslala y Leal perdió por eso la diputación que había ganado limpiamente con los votos de los ciudadanos. Después de eso el PC estuvo sin personalidad jurídica por más de un año, hasta que hubo una resolución de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia que mandó a restablecerla.
En el año 2002 nos dispusimos a modernizar al PC con la asesoría de Alejandro Bolaños Davis, para presentarle a los nicaragüenses un partido moderno, democrático, cohesionado alrededor de los valores que han distinguido al conservatismo, como son: la honradez, el respeto al Estado de Derecho, a la propiedad privada y a todas las libertades civiles e individuales, un partido cuyos dirigentes y militantes conozcan y practiquen los principios de la democracia, que trabajen para el bien de los nicaragüenses y no para el provecho de unos cuantos.
La modernización se ha ido construyendo día a día con el trabajo de los que se pusieron al frente de sus municipios, de sus departamentos y de la Junta Directiva Nacional. Hasta hoy se han elegido 153 directivas municipales y 11 directivas departamentales, para llegar a la Convención Nacional con todos los requisitos legales cumplidos y que los que se fueron del PC no tengan ningún asidero para impedir la Convención Nacional como lo hicieron en junio del año pasado.
El 7 de septiembre del 2005 hubo una reunión extraordinaria del Consejo Nacional del Partido Conservador, que fue convocada con el quórum de ley. La asistencia se tomó con la firma y número de cédula de los 56 participantes. En esa reunión, con el voto del 90 por ciento de los presentes se acordó unirse a otras fuerzas democráticas y formar la Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador para ofrecer al pueblo una opción diferente con un programa realista, que respete la libertad de empresa y propicie el desarrollo económico del país y la democracia.
En esa reunión la votación se tomó conforme la lista de los participantes y el señor Yalí Molina se abstuvo, Vidaurre votó en contra y después se retiró y Ariel Granera votó a favor. Ahora dicen que no se consultó al partido, pero sólo lo hacen para obedecer las estrategias del señor Arnoldo Alemán, porque ellos estuvieron en la reunión del Consejo Nacional del 7 de septiembre, en la que fueron derrotados democráticamente.
Nadie en el partido les niega la libertad que tienen de unirse al señor Alemán Lacayo y al PLC y que lo hagan cuando quieran. Respetamos su voluntad, pero ellos también tienen que respetar nuestro derecho de luchar contra la corrupción, por la honradez, la transparencia, la libertad y para devolverle a los nicaragüenses la esperanza que le arrebataron los corruptos del pacto Ortega-Alemán.
La autora es miembro de la Junta Directiva del Partido Conservador.