DR-Cafta versus HR-4437

Enrique Genie Alvarado

En los últimos meses se han reunido representantes de gobiernos latinoamericanos, entre ellos de Centroamérica y México, con el objetivo de acertar estrategias políticas conjuntas para suavizar, de alguna manera, la desacertada pero soberana decisión política de Estados Unidos para levantar un muro de contención migratoria, basada en el proyecto Border Protection, Antiterrorism, and Illegal Immigration Control Act of 2005 (H.R. 4437), propuesto por el legislador republicano James Sensenbrenner, originario de Wisconsin, y aprobado como ley en diciembre pasado por la Cámara de Representantes de Estados Unidos, con 239 votos a favor y 182 en contra.

El HR-4437 trastoca la figura jurídica de la estadía de los indocumentados, que pasaría de ser una falta civil a un delito criminal grave y obliga a los empleadores a comprobar que sus empleados están legales, ya que las sanciones aumentaron para aquellos que contraten indocumentados, y por otro lado se elimina la Ley Orantes, la cual daba garantía al libre proceso de los migrantes que apresen en territorio estadounidense.

No se puede perder de vista que las raíces en esta hermana tierra son migrantes. Cabot llegó al Labrador en 1497 y costeó las Carolinas en 1498, Ponce de León descubrió Florida en 1513; Verrazano exploró Carolina del Norte en 1524, Cartier ingreso en Canadá en 1534 y de 1562 a 1564 se establecieron en Morida los franceses. Luego en 1577 Drake fundó Nueva Albión en la Bahía de San Francisco y en 1584 Raleigh estableció la primera colonia inglesa, a la que le llamo Virginia en honor de la Reina Isabel de Inglaterra.

Para 1732 los ingleses poseían 13 colonias en el territorio actual de Estados Unidos y de estas 13 colonias, pasó a una confederación de Estados independientes, produciéndose más tarde la Constitución Republicana de 1787 y la proclamación de George Washington como presidente. Prontamente, a estos 13 Estados primitivos se les unieron otros, los cuales se componían de una intensa y continúa migración desde Europa, la que jugó un papel trascendental para el crecimiento económico, social y político de la época, llegando así a una república con un extraordinario y rápido desarrollo.

Estados Unidos ha enarbolado la bandera de la igualdad, la justicia, la democracia y el respeto a los principios fundamentales de todo ser humano. Por ello no encajaría exhibir a sus aliados latinoamericanos un muro de contención que pasa, en partes, por los Estados de California, Arizona, Nuevo México y Texas, es decir unos 1,130 kilómetros de longitud, y que sólo es comparable, primero al muro que dividió a Alemania el 13 de agosto de 1961, en la República Federal de Alemania (RFA, conocida como Alemania Occidental) y la República Democrática Alemana (RDA), conocida como Alemania Oriental). Este muro medía unos cinco metros de alto y 120 kilómetros de largo, separando a la ciudad y rodeando completamente a Berlín occidental con un coronado con alambre de espino y escoltado por casetas de vigilancia, nidos de ametralladoras y minas.

Este complejo sistema de muro, vallas electrificadas y fortificaciones fue llamado “El Muro de la Vergüenza”, ya que indignó a toda la opinión pública y se convirtió en el doloroso símbolo de la guerra fría y que muchos nos acordamos de su destrucción a finales de 1989, como un símbolo de libertad. Segundo, está la muralla China, la cual se cimentó durante el reinado del primer emperador de la dinastía Qin, de corta duración. No se construyó toda de una vez, sino más en la unión de varios muros construidos durante un período, de alrededor de mil años. Su forma actual se culminó durante la dinastía Ming.

El tema de Migración debe verse desde otro ángulo político, social y humano, dado que en el mundo se ha calculado que hay 185 millones de personas que viven fuera de sus países de origen, más del doble que hace 25 años, según cálculos de la ONU. Sólo en Estados Unidos radican unos 5.1 millones de centroamericanos, más del 50 por ciento de ellos en forma ilegal, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Por otro lado, el relator especial de la ONU para los Derechos Humanos de los Inmigrantes, Jorge Bustamante, ha criticado que ninguno de los principales países de destino de los migrantes ha ratificado la Convención Internacional de Protección a los Derechos de los Trabajadores Migrantes y sus Grupos Familiares.

Por lo tanto, la Ley HR-4437 y la construcción del muro de contención son paradójicas con los principios e intereses de los tratados de libre comercio, como el DR-Cafta, así como las relaciones existentes con algunos países latinoamericanos, ya que los costos son muchos, y para ello, necesariamente hay que plantearse alianzas de Estados para contrarrestar esta situación, pero eso sí, sin caer en un discurso populista antinorteamericano.

El autor es licenciado en diplomacia y relaciones internacionales

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