Pedro Rafael Gutiérrez Doña
La recién pasada elección para Presidente en Costa Rica, demostró que el voto nicaragüense ha venido tomando seria importancia para los candidatos de los partidos políticos en Costa Rica. Tal fue el caso que los dos candidatos principales (Oscar Arias y Ottón Solís), con el fin de ganar votos manifestaron su deseo de que la nueva ley de migración iba a ser modificada parcialmente si llegaban a la Presidencia.
Esta ley ha sido criticada duramente por sectores de la sociedad costarricense entre ellos la Iglesia Católica, empresarios y organismos de derechos humanos, por violar los derechos de los extranjeros.
Datos oficiales del TSE (Tribunal Supremo de Elecciones) sacaron a la luz pública la suma de 19,075 nicaragüenses nacionalizados y que votaron en las elecciones del primer domingo de febrero, cantidad nada despreciable sobre todo cuando hoy por hoy, los votos están siendo contados con calculadora en mano.
Según datos oficiales de la Oficina de Comunicación y Protocolo del TSE, esta cantidad anterior vendrá a ser reforzada en un futuro no muy lejano cuando los 64,061 costarricenses con progenitores de origen nicaragüense puedan votar en su totalidad.
De estos 64,061 costarricenses, 16,441 son de padre y madre nicaragüense, 22,672 sólo de madre y 24,948 sólo de padre. A este grupo se suma, el conformado por los tico/nicas (costarricenses con nicaragüenses) los que suman 22,604 divididos así: 11,903 donde el hombre es nicaragüense. Matrimonios donde el hombre es costarricense 13,727. Dentro de esta categoría también están los divorciados, separados y viudos que suman 3,026 en total.