Francisco J. Romero Calonje
La liberación del sector transporte además de permitir la libre competencia eliminaría definitivamente el monopolio de las principales asociaciones de buses que tienen contra la espada y la pared a los habitantes de nuestra capital.
El Gobierno no tiene por qué mantener esta manada de vándalos que solamente perjudican a todos los usuarios de este servicio, instando a la violencia y generando pérdidas millonarias que afectan principalmente a las familias más vulnerables y al medio ambiente con sus quemas de llantas. Debemos tener en cuenta que los únicos beneficiados en estas huelgas son una minoría, conformada por los dueños de las unidades que están cada vez más deterioradas por la falta de mantenimiento, además que ellos aducen que necesitan el aumento de la tarifa para solventar los gastos ocasionados por la compra de repuestos, aunque en la realidad nunca se han preocupado por mejorar sus unidades ni mucho menos mejorar sus servicios.
Tomemos en cuenta que los más perjudicados son los choferes y los cobradores que son los que resultan lesionados a la hora de enfrentamientos provocados por la tensión que producen este tipo de huelgas. Es tiempo de dejar de consentir a los sectores que solamente perjudican el verdadero crecimiento y desarrollo de nuestro país.
Licenciado en Relaciones Internacionales.