- Tres países del istmo están trabajando en sostener la actividad
María Antonia López ManzanaresCORRESPONSAL/EL [email protected]
Las orquídeas cultivadas en al menos tres países centroamericanos están siendo protegidas por asociaciones locales con la intención de reproducirlas y protegerlas.
Algunas variedades se comparten en gran parte de Mesoamérica hasta el sur del continente, sin embargo, los cultivadores ya han logrado introducir a la región especies provenientes de Estados Unidos, Asia y África.
La zona de los volcanes que es parte del Corredor Biológico Mesoamericano es donde más nacen las orquídeas, debido a eso es que hay una idea de preservarlas, detalló Rafael Quesada, miembro de la Asociación y uno de los pocos jóvenes que se dedican al cultivo de estas plantas en El Salvador.
Generalmente se considera que las orquídeas que tienen el hábitat volcánico se mantienen florecidas durante todo el año.
Aunque será necesario renovar los inventarios ya establecidos, pues se sabe que en El Salvador existen algunas 20 especies que son nuevas, mientras se conoce que hay unas 30 que ya se han extinto o están en peligro de desaparecer.
No obstante, en este país para proteger estas plantas, a través de la Ley de Medio Ambiente, aprobada hace dos años, se declaró a todas las especies de orquídeas en peligro de extinción.
Mientras están llegando cada vez más especies extranjeras, que están obligadas a cumplir con todos los trámites legales necesarios.
Los cultivadores asociados están apenas empezando a realizar un esfuerzo, lo que incluye a países desde México, Guatemala, El Salvador y Costa Rica, para avanzar en la protección y cultivo de las orquídeas. Aunque el país con mayor desarrollo en la materia es Costa Rica.
MÉTODOS DE CULTIVO
Según la especie, se debe manejar la siembra ya que algunas permiten ser cultivadas en macetas de barro, otras de madera, troncos, o piedra volcánica.
Sin embargo, la variedad de Catleyas, que se localiza en toda la región centroamericana y México es más adaptable al crecimiento con roca volcánica, es el método más utilizado y el que implica menor espacio.
“Mucha gente cree que la orquídea es una planta parásita, pero ella solamente utiliza sus raíces para sostenerse del medio en el que vive, y estas sólo se nutren de los elementos químicos que llegan a través del viento, son como una esponja y eso les permite sostenerse en roca y piedra, ayudándoles con compostaje de hojarascas como materia en descomposición porque ese es su mecanismo de crecimiento”, explicó el cultivador Rafael Quesada.
Sin embargo, las especies nativas no pueden ser utilizadas para hacer cruces ya que los injertos no tienen capacidad de desarrollo genético.
Aunque si se trata de mercado, las especies nativas son más baratas que los híbridos.
Debido a eso es que en Estados Unidos sí han logrado avanzar en laboratorios creando híbridos que han dado lugar a nuevos colores, formas y olores.
Pero las plantas son de alguna manera exigentes, dado que requieren de luz, no de sol directamente, también la cantidad de humedad no es igual para todas las especies, algunas requieren agua todos los días, otras sólo cierto días; la aplicación de abonos también registra el mismo comportamiento que el agua.
LOS CONSEJOS DE LA CULTIVADORA
La cultivadora salvadoreña, Argelia Godínez, es una experta que recomienda tomar en cuenta la posición de los bulbos y el desarrollo de los mismos para determinar la maceta para la siembra.
Es necesario integrar en una maceta, piedra pómez y abono orgánico para permitir un drenaje adecuado del agua.
La cantidad de agua no debe cubrir los bulbos cuando está sembrada en una maceta de barro, para evitar que se pudra.
También recomienda la señora Godínez que la maceta debe ser lavada con cloro antes de la siembra a fin de matar microbios.
Además debe sujetarse la planta con alambres para evitar el movimiento, dado que la inestabilidad tiende a causarle daños en las raíces y puede morir.
Cuando se trata de trasplantar, es necesario recortar las raíces viejas y si se colocara en una maceta de madera elaborada a base de reglas hay que procurar que las raíces queden fuera para que una vez se adapte ella pueda enrollarse y fijarse.
Muy importante, si la planta es un híbrido y no tiene nombre pierde su valor.
INVENTARIO
Según el último inventario, las especies de orquídeas son numerosas en Centroamérica.
1,700 es el estimado de variedades en Costa Rica.
678 variedades hay en Nicaragua, según un inventario realizado en la década de 1980.
537 variedades son las contabilizadas en Guatemala.
385 variedades hay en El Salvador.
33 variedades son las que están contabilizadas en Honduras.