Mauricio Peralta Mayorga
El tradicional postre nicaragüense píoquinto contiene torta, atolillo y sirope (mezcla de dulce con licor). En el gremio del transporte tenemos a un Quinto que no hace ni pío —nunca mejora el servicio ni las unidades— y cada año nos somete a sus ya famosas asonadas (la torta), levantándonos falsas expectativas (el atolillo que nos dan con el dedo) y se lleva, luego de cruentos combates callejeros, lo más sabroso (el sirope, con su combinación de dulce y licor), que han sido los 509 millones de córdobas que a la fecha les hemos dado en subsidios todos los nicaragüenses, forzados por chantajes y que han degustado los paladares, de oportunos e insaciables comensales, en manteles de múltiples colores, cual arco iris convergente.