En defensa de Eloísa

Elba Gutiérrez

Una vez más estoy convencida de que el Poder Judicial en la mayoría de los casos es manejado por personas que no tienen valores éticos, ni principios morales. Me pregunto: ¿Cómo se atreven a dictar sentencia? Tal es el caso del magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Rogers Camilo Argüello, quien primero atacó a golpes a periodistas y luego la arremetió contra la colega Eloísa Ibarra.

Como dice Proverbios 17:12: “Más vale toparse con una osa privada de sus crías que con un necio en su locura”. Eso me han parecido los argumentos de este “ilustre” magistrado, quien se ha empeñado en defender lo indefendible, como es el caso de los narcodólares que han salpicado aún más la mala imagen del Poder Judicial.

Según firmas encuestadoras, los nicaragüenses no creen en la justicia sobre todo cuando ven que un magistrado del máximo tribunal (Corte Suprema de Justicia) habla de la vida privada de una mujer y periodista. ¡Qué vergüenza! ¿Acaso al necio se le acabaron los argumentos del jurista?

Quiero decir que yo suelo criticar a mi gremio, porque en muchas ocasiones antes de darse las sentencias damos pautas de cómo debe fallar un juez, tal vez sin llegar al fondo de los casos de los ciudadanos (no de los funcionarios). Muchas veces en la calle la gente me pregunta: “Usted es periodista, no se acerque, mi papá está preso por su culpa cuando era inocente de ese delito”. Sinceramente eso me causa tristeza, pero creo, como dice el doctor Rushworth Kidder que “la aptitud ética es muy parecida con la aptitud física, tú entrenas para eso, tú te pones en forma”. Por eso debemos seguir entrenando para ocupar siempre los primeros lugares de credibilidad según las encuestas.

¿Qué puede esperar el pueblo del Poder Judicial cuando un magistrado de la Corte Suprema de Justicia se compromete solemnemente a respetar la Constitución Política que lo rige, pero atropella el derecho de la vida privada de las personas? A mí me sorprendió muchísimo ver un juez excusarse de conocer un caso mediante una carta, porque la presidenta de la Corte Suprema de Justicia de ese entonces, la magistrada Yadira Centeno, le dijo cómo debía fallar el caso.

Nos enfrentamos a una justicia viciada y parcializada totalmente. Tengo la impresión de que el Poder Judicial es una mafia organizada y la justicia siempre se inclina al lado del poder y el dinero, (pero claro que hay secretarios, jueces, magistrados de Apelaciones y de la Corte Suprema de Justicia que son personas muy honorables y merecen todo mi respecto).

Con este artículo alzo la voz a favor de mi colega Eloísa Ibarra. Creo que todo el gremio fue ofendido por un magistrado y un Poder del Estado que representa la justicia de Nicaragua. No está demás mencionar que la denuncia de adónde fueron a parar los 609 mil narcodólares vino del Vicepresidente de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, quien señaló que ese dinero financiaría la campaña electoral del partido sandinista.

En vez de ver una actitud responsable de la Corte y pedirle a las autoridades pertinentes que investiguen el caso, se autoinvestigan y arremeten contra los periodistas y los medios de comunicación. ¡Qué Dios salve a nuestra Patria!

La autora es periodista

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