Génesis folclórico

Bayardo Quinto Núñez Los masayas, unidos por la cultura, se congregan el último domingo del mes de noviembre en el atrio, aceras y calles aledañas de la Iglesia de San Jerónimo de la Ciudad de las Flores, de Masaya, para disfrutar de la llegada y belleza de los vestuarios que lucen diversos grupos de bailarines […]

Bayardo Quinto Núñez

Los masayas, unidos por la cultura, se congregan el último domingo del mes de noviembre en el atrio, aceras y calles aledañas de la Iglesia de San Jerónimo de la Ciudad de las Flores, de Masaya, para disfrutar de la llegada y belleza de los vestuarios que lucen diversos grupos de bailarines de marimba y la danza de los diablitos.

Asistieron este año 2005 aproximadamente 30 grupos de bailes, los cuales después de ejecutar su primer baile, cada grupo se desborda por toda la ciudad conforme a la planificación de visitas a determinadas familias. De esa manera de casa en casa y de calle en calle estos grupos llevan la cultura del baile de marimba y danza de diablitos a toda la ciudad.

Masaya tiene bien ganado el título de capital del folclor nicaragüense, pues es notorio que de generación en generación han venido transmitiendo y conservando las costumbres culturales folclóricas unidos alrededor de un solo objetivo, conservar la tradición cultural y su originalidad nicaragüense.

En esta actividad se pueden observar bailes de grupos de marimba, danza de diablitos, torovenados, vigoronera, nacatamalera, el atol agrio con un buen elote cocido, la masa en cazuela (indio viejo). En fin, Masaya también es una poesía, un cuento, novela, teatro, pintura, artesanía, trabajadora, etc., de nunca acabar.

Esta ciudad también ha dado grandes compositores, como: Alejandro Vega Matus y don Carlos Ramírez, los cuales fueron en su época acompañados por excelentes músicos, esta tradición musical tampoco se ha perdido, pues el maestro Weimar Serrano Caldera al igual que otros son forjadores de cantera nueva de músicos dando clases a domicilio y en su casa.

En el caso de Weimar su arte es el piano y es creador e improvisador de composiciones musicales imaginarias, verle actuar en su arte es todo un espectáculo y lo mejor es que actúa con amor de músico.

Existe una escuela de música con el nombre de Carlos Ramírez, ubicada contiguo al instituto central de Masaya, ésta opera con pocos instrumentos y sin auspicio, tiene muchos años de existir de esa manera y conforme el tiempo posiblemente hasta se extinga. Sería oportuno que la Alcaldía le otorgue un buen apoyo.

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