Marco A. Mayorga L.
No hay duda que Managua ha superado la cantidad de rótulos y mensajes publicitarios al extremo de afectar su calidad de ciudad. Managua luce mal y se ve fea. Es la típica apariencia de una ciudad desorganizada, del cuarto mundo, repleta de anuncios mal distribuidos, con la impresión que cualquiera puede hacer cualquier cosa.
Este abuso se inició poco a poco. Primero se permitió que los rótulos atravesaran las calles y avenidas. De esta manera, uno a uno, incontables rótulos se instalaron en la Carretera a Masaya, Carretera Norte, calles de Altamira, Los Robles, Bello Horizonte y otras calles comerciales. Pero últimamente el ritmo ha sido estrepitoso, pocos respetan la regulación que un rótulo no puede estar a nivel de la calle.
Los rótulos monumentales que no estaban en el caso de la ciudad comenzaron a instalarse en cualquier parte de la ciudad, sin importar afectar una residencia, un negocio y una futura calle.
Los rótulos llamados Muppie, ubicados en la mediana de muchos bulevares y avenidas, iniciaron a embellecer la ciudad, pero recientemente se incrementó su instalación. Se están instalando a una frecuencia increíble en todos lados, en lugares residenciales, en carreteras y en cualquier lugar posible, de tal manera que la ciudad se ha saturado.
De esta misma manera han aparecido unas vallas tamaño medio que invaden el área de retiro de las carreteras y calles. En algunos lugares es el único paisaje de las rotondas, esquinas, topes y cualquier lugar posible, afectando la visibilidad y superando la sensatez. Asimismo, hay que hablar sobre los rótulos que van contra la moral que, además, están cerca de colegios y en proporciones poco vistas en ciudades que promueven un ambiente razonable.
Y de esta manera podemos mencionar cómo la industria del rótulo ha alcanzado niveles de abusos que no benefician a nadie. Salvo que la Alcaldía recauda más dinero, no existe más beneficio. Los conductores han perdido visibilidad y concentración, los peatones se han afectado en su flujo, los anunciantes empiezan a perder interés ante tantos mensajes que ya pasan inadvertidos
Pero, sobre todo, lo que se afecta es la ciudad, que pierde calidad y ambiente. Existen mejores y más constructivas maneras de recaudar impuestos por parte de la Alcaldía, como ser la promoción de más negocios formales pagadores de impuestos, mejorar la seguridad ciudadana y de turistas, organizar el transporte (buses y taxis) para beneficio de todos y promover la ciudad para atraer inversionistas. La Alcaldía de Managua también puede promover la inversión y crear nuevas calles comerciales o polos de desarrollo que activen y hagan crecer la economía.
No es necesario ir lejos; las ciudades de Granada y León hacen esfuerzos en la regulación sobre los rótulos, lo que las hace ver agradables. Granada también hace esfuerzos en ordenar la venta informal y el manejo de la basura. No es posible que en Managua y otras ciudades se deje pasar esta oportunidad de hacer las cosas bien.
El autor es segundo vicepresidente de Amcham.