José Esteban McEwan Orúe
Cierto día mi papá me propuso ir de vacaciones a la isla de Cuba, y yo le respondí: si yo voy a Cuba de vacaciones eso sería una traición a mis principios político-ideológicos; si yo voy a Cuba de vacaciones sería una puñalada trapera a la memoria de miles de heroicos combatientes que con valentía y patriotismo ejemplar combatieron el terrorismo internacional; si yo voy a Cuba de vacaciones sería ir a dar el producto de mi trabajo al dictador despótico más brutal que ha tenido Latinoamérica en toda su historia; si yo voy a Cuba de vacaciones no tendría autoridad moral para criticar a Fidel Castro. También le dije que no tengo absolutamente nada que ir a hacer a la finca privada del líder indiscutible de las fuerzas siniestras y tenebrosas del comunismo internacional (aunque muchos digan que ya no existe). Finalmente le dije que primero están mis principios, la ética y la moral.