Franklin Barriga López
Constituye una triste realidad aquella afirmación que señala como endémica la corrupción en los territorios latinoamericanos. Importante factor para ello es el narcotráfico que corroe las estructuras sociales y lleva por el sendero torcido, en especial a la autoridad que no tiene la debida contextura ética y debido a eso se deja atrapar por los devastadores cantos de sirena que entraña la ruin industria.
La influyente revista Semana, de Colombia, en su edición del 3 al 10 de octubre de 2005, con el título Los militares y la droga publicó un reportaje en el que reveló algunas de las pruebas que la Casa Blanca no mostró, provenientes de informes de varias agencias antidrogas de Estados Unidos, Reino Unido, Holanda, España y, particularmente, de no contaminadas autoridades civiles venezolanas, cuando expresó que Venezuela había incumplido los acuerdos antinarcóticos.
Afirmó la publicación en referencia que en el operativo llamado Bejuma, estado Carabobo, fronterizo con Colombia, murió el dueño de la finca, Eudo González Polanco y siete personas más, varias de ellas colombianas. Lo curioso es que los fallecidos, en cuyo poder se encontraron carnés auténticos de agentes de inteligencia firmados por el general Álex Maneiro, comandante de la Séptima Región de la GNV, pertenecían al cártel de La Guajira, vinculado al ex senador de Colombia Santander Lopesierra, extraditado a los Estados Unidos por narcotráfico. Únicamente el concejal y periodista de la ciudad de Maturín, Mauro Marcano, intentó pedir explicaciones públicas y, cuando iba a efectuar las respectivas denuncias por radio y televisión en contra de lo que llamó “el cártel de los soles” (en alusión a las insignias que usan los generales venezolanos), fue asesinado. A nadie se ha detenido por este crimen.
Según la misma revista, otro alto militar implicado en casos de narcotráfico es el general Frank Joaquín Morgado, quien fue comandante antinarcóticos de la Guardia Nacional.
Semana también reprodujo la aseveración del Diario The Miami Herald basada en las declaraciones de un diplomático extranjero radicado en Caracas, en donde se singularizó al “cártel de los soles” como un considerable grupo de generales del Ejército y la Guardia Nacional.
El Gobierno de Venezuela está obligado a dar públicas explicaciones sobre tan candentes asuntos que interesan a la comunidad internacional, sobre todo a los ciudadanos de ese hermano país y a quienes nos pertenecemos a Panamá, Ecuador, Perú, Brasil y Bolivia; asimismo a los centroamericanos y caribeños, que, por la cercanía geográfica o por ser obligada ruta de la droga, sufrimos, diaria y frontalmente, los embates del narcotráfico colombiano y de los males que origina.