Byron López López
La liberación de la tarifa del transporte en la ciudad de Managua no es la mejor solución para mejorar el sistema de transporte en las rutas urbanas.
Muchos usuarios del transporte colectivo podrían pagar un poco más por el servicio público, siempre y cuando de verdad se libere el transporte y no sólo la tarifa, que mejoren el trato de los usuarios, que renueven la flota vehicular, que los transportistas respeten las normas de tránsito y se establezca una política tarifaria y el ordenamiento de las rutas.
Sin embargo la mayoría de los que hacemos uso de este servicio público sabemos que esto no lo quieren cumplir los transportistas, que al liberar la tarifa, nosotros seremos las víctimas y que sólo importarán unas 50 unidades aproximadamente, seminuevas (10 años de uso) y reclasificarán los mismos buses viejos que están circulando para diferenciar el cobro del pasaje urbano y obtener mayores ganancias con los mismos buses.
Esta medida vendría a empeorar la situación para el usuario, porque pagaría más por un mismo servicio. Prueba palpable es lo que sucede con los interurbanos, mal llamados expresos, que hacen más paradas que los ordinarios, cobran más caro y si el usuario les reclama, lo bajan en cualquier lugar del camino a cualquier hora, sin importarle la vida y la seguridad del ciudadano que dejan tirado en la carretera.
El Gobierno debería tomar acciones positivas como liberar el transporte urbano, realizar estudios tarifarios, traer unidades nuevas y promover el mercado libre del transporte y soportarse en sus leyes, o si no asumir este costo social, subsidiando al usuario o comprando buses nuevos para los transportistas actuales.
De esa manera bajarán los costos operativos, porque un motor nuevo gasta menos combustible, menos repuesto, más vida útil, haciendo más rentable el negocio del transporte y dejando a un lado esta lucha entre los transportistas, los usuarios y los estudiantes, que siempre termina mal.
Ecónomo y administrador de empresas