¿Qué es el amor?

Uriel CuadraArgüello

Todo el mundo habla, platica y cuenta acerca del amor, en especial de mi primer, cuando era niño, y si ya es mayor, retrocedemos en el tiempo y la distancia volviendo al balcón de los recuerdos, y mentalmente se mantiene repitiendo: ¡cómo la quise, cómo la quise! Han pasado ya los años, y al escuchar la bella melodía: “Solamente una vez amé en la vida” o aquélla que estremece el alma: “¡Cómo han pasado los años!” Los latidos del corazón se aceleran casi al máximo, igualmente con “aquellos ojos verdes” que cuando me miraron por primera vez, fue entonces cuando me enamoré de ti, queriéndola como nunca antes quise, ni he vuelto a querer. Te pregunto: ¿Te correspondió? No se podría contestar, si esto es así como dicen estas letras, ello es una tremenda duda. ¡Entonces fue cierto o no fue cierto!

¿Por qué seguí enamorado por muchos años? Porque hubo duda de su cariño, y no podía asegurar la existencia de un amor, ya que la duda es el peor veneno que atormenta al ser. Si confirmamos lo tienes que aceptar si es lo contrario, igual; pero el treponema de la duda con la palabra mata, o si no atormenta.

Por ello el célebre escritor Oscar Wilde (máximo en su estilo y originalidad, autor de la novela El retrato de Dorian Gray, en el que todo el cuerpo envejece, menos el retrato), afirma con fuerte imposición: “teme al amor como a la muerte misma”, es ahí donde está el impacto de este fenómeno, de esta enfermedad que mata dejando con vida al ser, pues el cuerpo vive y el espíritu es el que agoniza. Ya que el amor es un efecto vehemente del alma, si es correspondido; ¡qué felicidad! Si no lo es, aumenta como el caudal de los ríos.

Bien define un poema: “No son los muertos los que dulce calma la paz disfrutan de la tumba fría, muertos son los que tienen muerta el alma, y aún viven todavía”.

La diferencia entres estos dos efectos es muy fácil determinarla, pues sólo el amor interfiere con tu voluntad, ya que ésta no la puedes dominar cuando te encuentras enamorado. El ser pierde este poder sobre sí mismo. El imán del amor lo tiene atrapado.

Querer es desear, tener afecto o cariño por alguien, en cambio amar, es amor, y amor es un sentimiento apasionado hacia otra persona. El amor es ciego, no analiza. El amor ciega la razón: “Fijate que ella, o él, son malos”. “No importa, lo quiero…”

Éste es el punto firme de la frase en esta vida. No hay explicaciones, no hay razonamiento, lo amo y ya, y siempre seguirás diciendo como la canción: “Sabrás que te quiero…”

Y así seguirá la vida, y afirmando que tanto la mujer como el hombre admiran al bueno, pero tristemente quieren al…

El autor es ingeniero.

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