Luis Solórzano L.
El pueblo de Nicaragua se encuentra nuevamente, en una encrucijada y si en el pasado se pudieron romper las cadenas de la dictadura somocista y luego del sistema totalitario marxista-leninista, copia al carbón del fracasado modelo cubano, (respetando la sangre derramada por los que dieron su vida, para derrocar la dictadura somocista y establecer una democracia en Nicaragua), ahora los pactistas pretenden establecer una dictadura bicéfala. Atrás quedó la gesta de los heroicos combatientes que sacrificaron sus vidas para restablecer la democracia en Nicaragua.
Al parecer la noche oscura no ha terminado. Con el control de los poderes Legislativo, Judicial; Contraloría, Fiscalía y el Consejo Supremo Electoral los pactistas quieren consumar el fraude, y de esa manera burlarse del pueblo de Nicaragua, además también quieren apoderarse, a través de unas reformas inconstitucionales, del Poder Ejecutivo, lo cual significa un golpe de estado técnico.
El pueblo de Nicaragua hecho de vigor y gloria, nuevamente luchará para romper las cadenas del pacto que cierran las puertas al establecimiento de un Estado de Derecho, única forma de generar inversión para alcanzar el desarrollo económico, que conduzca a una democracia participativa y con una justa distribución de la riqueza para el bien común.