Tengo 25 años. Hace poco era señorita, hasta que conocí a un chico, nos hicimos novios, teníamos una buena relación y decidí tener sexo con él. Teníamos planes de casarnos, pero un día comencé a desconfiar y lo presioné para que me llevara a su casa. Mi instinto no me traicionó, él tenía una mujer en su casa. Me puse muy mal, sentí que me había entregado a una persona que no valía nada. ¡Me arrepentí! Al día siguiente llegó a mi casa, lo eché, pero no se fue. Sigue a mi lado, aún no he olvidado lo que pasó. Nunca me pidió perdón. A pesar de todo lo sigo queriendo, pero siento que estoy cayendo bajo. ¿Qué debo hacer? La dudosa RESPUESTAEstimada lectora, ya la confianza está dañada por las mentiras que no llevaron a nada bueno. Ahora debés mirar al frente y salir adelante amándote y valorándote más de lo que solías hacerlo, para eliminar las inseguridades que están echando a perder lo mejor de vos. No sufrás por un chico que no vale la pena. Tenés buenos principios morales, espíritu de superación y deseás autorrealizarte como mujer y profesional. Existen muchos hombres que desearían encontrar en sus vida a una mujer como vos, tenés para escoger, pero no te has dado cuenta porque estás con una venda en los ojos. Ésta es tu oportunidad para ver con claridad. Vos sos dueña de tu destino y elegís lo que querés ser, tu decisión vale. No dejés que nadie te manipule. Tenés tu propia independencia, aptitudes, capacidades físicas e intelectuales para superar tu estado actual. Ya vendrá la persona que te dará el lugar que merecés. Esta experiencia que ahora te causa dolor, te ayudará a no recaer. Psicólogo clínico

El Diván Cayendo bajo   Javier Beltrán Sotomayorclí[email protected] El Diván Cayendo bajo   Javier Beltrán Sotomayorclí[email protected] Tengo 25 años. Hace poco era señorita, hasta que conocí a un chico, nos hicimos novios, teníamos una buena relación y decidí tener sexo con él. Teníamos planes de casarnos, pero un día comencé a desconfiar y lo presioné […]

El Diván

Cayendo bajo

 

Javier Beltrán Sotomayorclí[email protected]

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Cayendo bajo


 



Javier Beltrán Sotomayor
clí[email protected]



Tengo 25 años. Hace poco era señorita, hasta que conocí a un chico, nos hicimos novios, teníamos una buena relación y decidí tener sexo con él. Teníamos planes de casarnos, pero un día comencé a desconfiar y lo presioné para que me llevara a su casa. Mi instinto no me traicionó, él tenía una mujer en su casa. Me puse muy mal, sentí que me había entregado a una persona que no valía nada. ¡Me arrepentí!

Al día siguiente llegó a mi casa, lo eché, pero no se fue. Sigue a mi lado, aún no he olvidado lo que pasó. Nunca me pidió perdón. A pesar de todo lo sigo queriendo, pero siento que estoy cayendo bajo. ¿Qué debo hacer?

La dudosa

RESPUESTA
Estimada lectora, ya la confianza está dañada por las mentiras que no llevaron a nada bueno. Ahora debés mirar al frente y salir adelante amándote y valorándote más de lo que solías hacerlo, para eliminar las inseguridades que están echando a perder lo mejor de vos.

No sufrás por un chico que no vale la pena. Tenés buenos principios morales, espíritu de superación y deseás autorrealizarte como mujer y profesional.

Existen muchos hombres que desearían encontrar en sus vida a una mujer como vos, tenés para escoger, pero no te has dado cuenta porque estás con una venda en los ojos. Ésta es tu oportunidad para ver con claridad.

Vos sos dueña de tu destino y elegís lo que querés ser, tu decisión vale. No dejés que nadie te manipule. Tenés tu propia independencia, aptitudes, capacidades físicas e intelectuales para superar tu estado actual. Ya vendrá la persona que te dará el lugar que merecés. Esta experiencia que ahora te causa dolor, te ayudará a no recaer.

Psicólogo clínico

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