Juan Ignacio Rosales
Es inaceptable que un líder estudiantil diga que no ha leído el DR-Cafta. No ha hecho su tarea, pero si no la quiere hacer que le dé el lugar a otro que realmente la haga.
Esta es una muestra palpable de la crisis de liderazgo que hay en los jóvenes nicaragüenses, que en este caso están bajo la dirección de un inepto que nunca lo vi en una protesta cuando nos enfrentábamos “de verdad” a los antimotines, no como ahora que todo es “un teatro” y a la hora de las “piedras pómez” salen corriendo. Como lo hicieron decenas de los famosos “comandos estudiantiles” el 13 de diciembre de 1996 cuando dejaron tiradas las mochilas con los tubos de morteros al ver que los policías se les iban encima. Después aparecieron junto a Julio Orozco, en un mitin a 10 cuadras de donde nosotros estábamos amarrándonos casi cuerpo a cuerpo con los antimotines que no dejábamos salir de la Asamblea Nacional.
Recuerdo que ese día me acompañó Yerry Hernández, periodista juigalpino, quien estuvo conmigo desde que empezó hasta que terminó el combate después que vimos caer a Jerónimo Urbina “Chombo” a unos pocos metros de nosotros. Cuando intentamos entrar al Olof Palme, un policía nos dejó ir una ráfaga al ver que ya estábamos casi en la entrada, y Yasser no estaba en esa punta de lanza. Creo que ni en la universidad estaba en ese año y ahora se llena la boca diciendo “nuestra lucha universitaria por el seis por ciento” .
Sería mejor que Martínez se pusiera a leer todo lo que compete con la problemática estudiantil nicaragüense y que no salga con la barrabasada de “no lo he leído”.