Para retener a los empleados, los gerentes necesitan saber qué es lo que los motiva. Por ejemplo, las expectativas de los jóvenes empleados pueden ser muy diferentes a las de los ejecutivos más veteranos.
Leigh Branham, autor de The 7 hidden reasons employees leave, dice que los gerentes viejos deben superar su rechazo a dar a los jóvenes empleados “las llaves del automóvil”, tan pronto como cruzan el umbral. Pero las nuevas promociones no desean pagar el precio que pagaron sus padres. Y aunque los gerentes no pueden incorporar a las personas a trabajos para los cuales no están preparadas, están en condiciones de adaptar la tarea a la persona y no al revés. “Hay que permitir a los jóvenes encontrar su manera de usar su talento para poder concretar sus objetivos”, dice.