Somos socios en educar a todos los niños

Margaret Spellings*[email protected]

Roman, Times, serif»>
Somos socios en educar a todos los niños


Margaret Spellings*
[email protected]




Los educadores en América Latina y el Caribe no están solos ante los desafíos que enfrentan para mejorar sus sistemas de educación. En Estados Unidos compartimos la misma perspectiva que nuestros amigos en el Hemisferio Occidental: asegurar la excelencia educativa para todos los niños. Al compartir nuestras experiencias podemos aumentar nuestros esfuerzos para alcanzar la meta de una mejor educación para todos.

En el 2002, el presidente Bush firmó la Ley que Ningún Niño se Quede Atrás, que prometió apoyo financiero sin precedentes para mejorar las pruebas, la rendición de cuentas, el desarrollo profesional de los maestros y la instrucción basada en la investigación, con el fin de asegurar la excelencia educativa para todos los niños. La Ley que Ningún Niño se Quede Atrás ha producido normas más elevadas, al exigir una mayor rendición de cuentas por parte de los distritos escolares de Estados Unidos.

El 11 y 12 de agosto, los ministros de Educación del Hemisferio Occidental se reunieron en Scarborough, Trinidad y Tobago, para fortalecer nuestro compromiso hemisférico de trabajar juntos por una mayor rendición de cuentas en nuestros sistemas de educación y mejorar la calidad de la educación en toda la región. Este encuentro tuvo lugar cuando todos los jefes de estado democráticamente elegidos del Hemisferio Occidental se preparan para reunirse en noviembre en Argentina, en la Cumbre de las Américas, donde centrarán su atención en la creación de puestos de trabajo para combatir la pobreza y fortalecer el gobierno democrático.

La educación desempeña obviamente un papel clave en alcanzar estas metas. La educación de calidad para todos es una receta para el crecimiento y la innovación, el desarrollo económico y social, la democracia y el respeto a los derechos humanos.

Cuando los gobiernos dedican sus esfuerzos y recursos a mejorar la calidad de la educación para todos sus ciudadanos, invierten también en el desarrollo de una fuerza laboral con las herramientas necesarias para ser competitiva en el mercado mundial actual. El interés en la educación de calidad para nuestros hijos es bueno no sólo para su futuro individual, es bueno para el futuro económico de nuestras naciones.

Las Cumbres de las Américas han elaborado una agenda pertinente y esencial para mejorar la educación en la región. Estoy segura de que los ministros de Educación de las Américas están igualmente comprometidos a lograr las metas que no sólo hacen de la educación una prioridad en nuestros países, sino una piedra angular de nuestras democracias y un elemento clave en nuestra lucha compartida contra la pobreza.

* La autora es Secretaria de Educación de Estados Unidos de América.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí