Roman, Times, serif»>Editorial
¿Qué hace el Embajador Garza?
Desde hace dos semanas el embajador Oliver Garza, de Estados Unidos de Norteamérica, se encuentra en Nicaragua cumpliendo una misión política especial .
El señor Garza fue Embajador de Estados Unidos en Nicaragua durante el gobierno de Arnoldo Alemán, y ahora está en el país para mientras llega el nuevo Embajador estadounidense con la misión —según lo informó la ex embajadora Barbara Moore antes de dejar el cargo—, de cabildear por la destrucción de los misiles de origen soviético que todavía tiene el Ejército de Nicaragua, lo mismo que en favor de la ratificación del DR-Cafta y de la unificación de las fuerzas democráticas nicaragüenses, a fin de impedir el triunfo de Daniel Ortega y el FSLN en las elecciones nacionales del próximo año.
Se trata, sin duda, de temas de gran interés nacional y por lo tanto son asuntos públicos, que se deberían ventilar de cara a la nación, con la franqueza y transparencia que caracteriza a los procedimientos democráticos para la toma de decisiones y solución de los problemas. Sin embargo ahora se quiere establecer en Nicaragua la peligrosa y mala costumbre de manejar en secreto los asuntos de interés público, pues de manera igualmente sigilosa está trabajando la misión de la OEA que según se dice trata de facilitar una solución negociada entre las cúpulas políticas del país, de la crisis institucional que esas mismas cúpulas han provocado .
En otras ocasiones hemos señalado, en esta misma columna editorial, el principio fundamental de que en una sociedad democrática la transparencia es la base de la confianza en las instituciones, en los poderes públicos y en las personas que los ejercen en nombre y representación de los ciudadanos.
Por eso es que Francis Fukuyama (reconocido investigador estadounidense de origen japonés que forma parte de la Rand Corporation y la John Hopkins University School for Advanced International Studies), ha señalado con toda certeza que la transparencia hace posible la confianza, que es la fuerza que mueve al mundo contemporáneo porque es uno de los motores del desarrollo. En realidad, actuar con transparencia significa hacer las cosas con claridad, subordinar la actuación de los funcionarios públicos en el manejo de las cosas que son de interés de la sociedad, a determinados principios y normas que garanticen que todo lo que ellos hacen sea visible para todos.
Y precisamente por eso mismo es que el prestigioso filósofo ético español contemporáneo, Fernando Savater, advierte que no habrá progreso sostenido en ninguna parte del mundo donde no hayan cuidados transparentes, instituciones transparentes, gobiernos transparentes, funcionarios públicos y políticos transparentes y medios de comunicación transparentes.
Ahora bien, lo contrario de la transparencia no es sólo la discreción, la privacidad y la falta de información, sino que es simple y llanamente la corrupción. De allí que la transparencia represente la forma fundamental e indispensable de combatir la corrupción, que como se sabe es el principal de todos los problemas que sufre Nicaragua.
De todas maneras, el embajador Oliver Garza y su gobierno tienen que saber perfectamente que los problemas políticos e institucionales de Nicaragua no se pueden resolver de cualquier manera. Sin duda que es muy importante y de gran interés, sobre todo para Nicaragua o la gran mayoría de los nicaragüenses, impedir que Daniel Ortega y el FSLN ganen las elecciones del próximo año y que tengan así la oportunidad de reeditar —en la misma forma o con otras modalidades, como por ejemplo la chavista— la tragedia que sufrió Nicaragua durante los años de la revolución sandinista de 1979 a 1990.
Pero la alternativa al triunfo electoral del FSLN y Daniel Ortega no es el regreso al poder de la banda corrupta que saqueó al país durante el gobierno de Arnoldo Alemán y después hipotecó la democracia al mismo Frente Sandinista.
Seguramente no es eso lo que quiere el embajador Oliver Garza, pero si los asuntos que está tratando de resolver son de interés nacional de Nicaragua, los nicaragüenses tenemos derecho de saber qué es lo que él anda haciendo.