Tierna seducción
Octavio Alvarado Cervantes
Tierna seducción
Octavio Alvarado Cervantes
Veo el sol que se asoma feliz al amanecer,
con el amarillo tierno como tus ojos.
Ni la Mona Lisa tiene una sonrisa tan dulce
como la que se dibuja en la ternura de tu rostro.
Ternura veo en tu mirada.
Ternura veo en tu sonrisa.
Déjame disfrutar de tu ternura.
Déjame contemplar el tierno amanecer de tus ojos
y el dulce atardecer de tu sonrisa.
Y es que no hay ternura tan grande como la que veo en tus ojos de fuego.
Y es que no hay ojos tan tiernos,
tan tiernos como seductores,
que me derriten por completo,
como el calor del sol tierno al amanecer.
Tierna, tierna te veo así,
mujer te veo aquí,
como una tierna seductora
que una vez me enamoró,
tras aquel mostrador.
Seductora mirada y seductora ternura
tienes en tus ojos tiernos y tu sonrisa coqueta,
lléname de tu ternura,
lléname de tu seducción,
ámame como yo te amé
desde que te contemplé
tras aquel mostrador. ![]()