La falta de servicios básicos en los asentamientos forma parte de la crisis que atraviesan miles de nicaragüenses que no cuentan con una vivienda digna.

Déficit de viviendas refleja deterioro social

Anne Pérez [email protected] Los asentamientos en Nicaragua son un fenómeno creciente, que se ha convertido en una verdadera tragedia social, presente en la mayoría de las comunidades, revela con preocupación el Movimiento Comunal Nicaragüense, organización que aglutina a unas seis mil personas. Enrique Picado Álvarez, del Consejo nacional del Movimiento Comunal Nicaragüense, aseguró que en […]

Anne Pérez [email protected]

Los asentamientos en Nicaragua son un fenómeno creciente, que se ha convertido en una verdadera tragedia social, presente en la mayoría de las comunidades, revela con preocupación el Movimiento Comunal Nicaragüense, organización que aglutina a unas seis mil personas.

Enrique Picado Álvarez, del Consejo nacional del Movimiento Comunal Nicaragüense, aseguró que en los 120 municipios donde trabaja esa organización “hay una tragedia en materia de viviendas, porque las familias tienen champas en vez de casas”.

SIN ESTADÍSTICAS

Lo peor es la ubicación de esas champas, porque muchas de ellas se encuentran ubicadas en medio de pantanos, basureros o en medio de redes sísmicas, aseguró Picado Álvarez.

Hasta el momento, ninguna institución, gubernamental o no gubernamental, maneja cifras sobre el número de asentamientos, ni de familias afectadas por la falta de viviendas; sin embargo, se estima que sólo en Managua hay poco más de 300 asentamientos humanos.

SIN FACILIDADES DE CONSTRUCCIÓN

En Nicaragua se estima que hay un déficit de al menos 600 mil viviendas, lo que provoca el surgimiento de asentamientos humanos, que inicia con la toma de tierras.

A pesar de que la Ley 309, Ley de Regulación, Ordenamiento y Titulación de Asentamientos Humanos Espontáneos, obliga a las autoridades gubernamentales a entregar títulos de propiedad a las personas que habitan en los asentamientos, el proceso se realiza con mucha lentitud y es extremadamente burocrático, criticó.

Picado Álvarez dijo que la mayoría de las empresas constructoras ofrecen precios y proyectos habitacionales sólo para personas que tienen un salario de clase media. Mientras, “la mayoría de los nicaragüenses no pueden acceder a estos proyectos, mucho menos a crédito financiero”.

EN BUSCA DE BANCOS DE TIERRAS

Actualmente el Movimiento Comunal Nicaragüense está trabajando en conjunto con las alcaldías municipales en la identificación de bancos de tierras, para cubrir las demandas de terrenos para viviendas.

Una solución para mejorar la situación de miles de familias nicaragüenses es que se organicen, para demandar sus derechos, incluso para ejecutar proyectos específicos, como la autoconstrucción de viviendas, recomendó Picado Álvarez.

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