- Ineter mantiene vigilado al coloso de 1,610 metros de altura
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/ [email protected]
Un comportamiento raro. Así califican los técnicos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), la actividad del volcán Concepción, en la isla de Ometepe, que desde este jueves ha experimentado más de 20 explosiones con salida de ceniza, sin presentar sismos fuertes.
La situación es relativamente normal entre los pobladores, pese a que se han percibido fuertes olores de azufre, sobre todo en la parte oeste del volcán, y durante este jueves la salida de ceniza fina era evidente.
“Lo que parece hubo ahora (jueves) es una explosión freática, es un cuerpo de gases atrapados, entonces lo que hizo fue hacer explosión, la primera a las 8:15, luego a las 8:40 y después de esas un tren de explosiones pequeñas que no se ven, hay una caída más o menos fina de cenizas y en la red sísmica tenemos casi alrededor de 19 explosiones ocurridas hasta las dos de la tarde del jueves”, indicó la vulcanóloga Martha Navarro, funcionaria de Ineter.
No se descarta que estas explosiones hayan sido bastante fuertes. Navarro considera que “fue bastante grande, porque hemos hablado con un campesino de Los Ángeles que estaba cerca del volcán y nos dijo que era de más o menos 1,000 metros de altura, de la boca hacia arriba del volcán; me parece que sí, por la distancia de las cenizas”.
La mañana del jueves, en Rivas y en otros municipios de este departamento, fue evidente la caída de cenizas provenientes del volcán.
BASTANTE VIGILADO
Lo raro de la situación es que no se han producido sismos, por lo menos perceptibles para la población. “Lo conocemos (al volcán) que tiene una actividad sísmica de manera constante dentro de los 10 volcanes activos que tenemos en Nicaragua, es como muy normal revisar la sismicidad del Concepción, pero en este caso no había una sismicidad fuerte antes y de repente todo se nos vino de una vez, es una situación anómala, nunca la habíamos tenido en el volcán”, indicó Navarro.
Dada esta situación del volcán, el Ineter además de sus dos estaciones sísmicas telemétricas ha instalado una más en la comunidad Los Ángeles, para detectar con mayor precisión sismos, en caso se produzcan. Este viernes se instalará otra estación sísmica más, para medir si hay algún proceso de deformación del suelo.
“Una de las cosas que ha llamado la atención es que medimos la energía liberada del volcán, que normalmente se encuentra en 20 y ahorita está en 60, entonces quiere decir que aumentó cuatro porcentajes, esto pudo ser percibido por las estaciones sísmicas telemétricas».
EN ESPERA DE SEÑALES
No hay ningún tipo de alerta en este momento debido a la actividad del volcán, pues la situación aún no lo amerita. La población continúa con sus actividades normales, aunque en Moyogalpa precisamente este jueves por la tarde, autoridades policiales, la municipalidad, miembros de Defensa Civil y pobladores se reunieron para fortalecer los diferentes comités que se activarían en caso ocurriera alguna emergencia originada por el volcán.
“Observaremos el volcán por 24 horas, si no pasa nada; aún no se ha declarado ningún tipo de alerta, porque estamos esperando nuevas señales, por ejemplo, más explosiones o un sismo sentido, que son las características básicas que utilizamos para montar una alerta”, indicó Navarro.
En la comunidad La Concepción, en dirección hacia la falda del volcán, se reportaba la caída de pequeñas piedras, luego de haberse producido algunas explosiones de cenizas.
“Se visitó el lugar y se tomaron muestras para analizar si el material es sólo producto de la ruptura en el momento de la salida del gas que arranca, por ejemplo, las paredes las pulveriza por la fuerza y las saca, o si es un material nuevo de una cámara que se encuentra reposando y que está saliendo, entonces la cuestión sería diferente”, indicó la funcionaria.
LAS SUPUESTAS FUMAROLAS
En la misma comunidad La Concepción hay un enorme agujero que en principio se creyó podría ser una fumarola del volcán Concepción. Para los pobladores es algo relativamente normal, pues en otras ocasiones ya se han formado en otros lugares.
“Las supuestas fumarolas no tienen nada que ver con eso, son nada más tubos de lava, cuando bajan los flujos de lava se crean cuerpos líquidos que se llenan de aire y esos van creando tubos como los que hay en el volcán Masaya, entonces lo que está pasando ahí es un tubo de lava bastante largo, alrededor de 900 a 1,000 metros de longitud”, dijo Navarro.
Ese agujero fue precisamente lo que en principio movió a los técnicos del Ineter hacia la isla de Ometepe, sin embargo Navarro indicó que en ese lugar midieron la temperatura y además hicieron análisis de gases y no se encontró nada.
“Recomendamos que lo que tiene que hacerse es rellenar el hoyo, porque en realidad no está pasando nada, no es un efecto directo de la actividad volcánica del Concepción.