- Magistrados ordenan que se tramite demanda contra el Estado
Mirna Velásquez [email protected]
El juicio por la recuperación del Banco Europeo de Centroamérica (BECA) no está perdido para el ex banquero Álvaro Robelo porque la Sala Civil Dos del Tribunal de Apelaciones emitió una sentencia a su favor que ordena se tramite la demanda que él introdujo por 65.8 millones de dólares contra el Estado, pero con algunas excepciones.
El magistrado Gerardo Rodríguez, miembro de la Sala, informó ayer que la sentencia da lugar a un recurso de apelación promovido por Robelo contra una resolución del Juez Cuarto Civil de Distrito, Néstor Castillo.
Castillo rechazó, en febrero pasado, la demanda civil que Robelo introdujo contra la Superintendencia de Bancos (SIB), el Banco Central de Nicaragua (BCN) y el Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro) por la quiebra del BECA. El juez consideró en aquel momento que no había méritos para darle trámite a la demanda, decisión de la que Robelo discrepó, apeló y el caso pasó a Apelaciones.
La demanda del ex banquero se sustentó en una sentencia de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que declaró que el proceso de intervención y declaratoria de quiebra del BECA no cumplió con los trámites correspondientes o no se tomó en cuenta a sus accionistas al momento de la intervención, por lo que se dejó sin ningún valor la declaratoria de estado de quiebra de la que fue objeto.
“Efectivamente ni el Banco Central de Nicaragua ni el Bancentro fueron parte, al momento del proceso de quiebra que se presentó en contra del BECA de parte de la Superintendencia y como no fueron parte, no estaban legitimados para ser demandados”, explicó Rodríguez.
Por el contrario, los magistrados concluyeron que la demanda sí puede tramitarse contra la SIB, señalada de violar los derechos constitucionales de Robelo.
“Lo que se hace es ordenarle al juzgado que tramite la demanda en lo que se refiere únicamente a la SIB”, detalló Rodríguez.
Con esta sentencia el caso debe regresar a manos del juez Castillo, no obstante la SIB puede apelar.